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Piense

Vergüenzas

Rafael Loret de MOLA

Los convierten en vulnerables y, despreciables por sus complicidades, latrocinios y, traiciones a los gobernados. En México, ocurre desde hace varios sexenios, desde el de miguel de la madrid.

La administración del peñismo abyecto, no quiere dejar ni un cuadro sobre alguna pared de Los Pinos. Los peña-rivera optaron por mudarse temprano, acaso para ocultar su ambición, como la de los zedillo, por obras de arte en comodato y todo tipo de enseres. El señor fox, en 2000, invirtió una millonada en revestir la casona hasta con toallas de 400 dólares.

Los funcionarios están desatados, tanto que la ladrona secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, se ha dado a la “pulcra” tarea de vender un ecosistema natural de Baja California, a sus cómplices y amigos… al más puro estilo de la “estafa maestra”, de varios miles de millones de pesos desviados a empresas fantasmas, que ya lleva su nombre. Lo mismo podría decirse de Gerardo Ruiz Esparza, rey de los socavones criminales.

Entre los episodios de mayor cinismo están el del titular de la Defensa, Salvador Cienfuegos, en Tlatlaya, al disponer de 80 mdd, y el de Marina, Vidal Soberón Sanz, quien observa litorales hasta en la laguna artificial de Chapultepec y realiza operativos hasta en el desierto. ¿Lo ignora el señor peña?

No queremos caer en el mismo precipicio. Y el presidente electo de México sabe que su propuesto director de la Comisión Nacional de Electricidad, NO puede entrar a EU sin riesgo de ser apresado por sus vinculaciones con el cártel de Sinaloa y los asesinatos de Enrique Kiki Camarena Salazar y su piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar. Esto desde 1986.

Retroceso

Rafael Loret de MOLA

No hacerlo ahora significó, un nuevo espacio para la manipulación y el uso de algoritmos, en la nueva era cibernético en donde es posible que el presidente de los EU, permanezca en su puesto a pesar de habérsele comprobado que llegó a la Casa Blanca gracias al hackeo ¡de los rusos!.

Así, en México, en donde los caciques estatales siguen en su afán de imponerse a costa de la mayor parte de los mexicanos. ¿Comicios limpios? No es así si consideramos las pruebas sobre llenados de boletas en entidades claves, como todas las del litoral del Golfo cuyos dueños reales conforman el cártel del mismo nombre, que entró a la campaña, porque algo falló respecto a la amnistía prometida para ellos. Pregunté a un informante, si era factible que algún postulante de elevado nivel pudiera ocupar su cargo sin el visto bueno del narcotráfico; su respuesta fue contundente:

-Esto es francamente imposible. Tiene que negociar si quiere ganar.

En la maraña creada por el INE para hacer brotar la información “lentamente”, las evidencias sobre desviaciones son múltiples; el dolor de no pocos ciudadanos también. La democracia sufrió un duro embate pero no ha vencido a la soberanía popular que acabará por imponerse a pesar de las estúpidas estridencias de Aurelio Nuño, el pandillaje de René Juárez, y la ingenuidad perversa de Meade. Contra la unidad de la mayoría de los mexicanos no hay muro, ni el de Trump, que prevalezca. basta salir a la calle para ver un colectivo cansado de farsas, como la del pobre imbécil José Antonio Fernández Carbajal, presidente de FEMSA, quien pidió no votar con el hígado, esto es como si fuera sencillo olvidar matanzas, corruptelas, agresiones y una venta antipatriótica del territorio nacional. Modernizarse o morir en la ignominia, es el grito de hoy.

El favorito

Rafael Loret de MOLA

SALE SOBRANDO ANAYA, A QUIEN LE HA CAÍDO EL AGUA PODRIDA QUE SALE DE LAS CAÑERÍAS DE LA RESIDENCIA OFICIAL

Los yernos y el nepotismo marcan los tiempos actuales en los que los valores van desapareciendo, por la mano de falsos demócratas que mandan en razón de hackeos, alquimias, turbiedades y alianzas soterradas entre la clase política y el crimen organizado, cuyas sedes principales son,Nueva York, Chicago, Los Ángeles y Houston. México es sólo un trampolín avieso.

Hace unos días, cual si fuese jefe de Estado, el yerno del célebre “pato anaranjado” de la Casa Blanca, Jared Kushner, visitó Los Pinos para entrevistarse con el señor peña, cuya condición toma la forma y altura de sus interlocutores y de las condiciones que éstos le imponen, avanzado el proceso electoral y sin signos evidentes de respeto, igualdad y limpieza.

Fue a puerta cerrada y, sólo dejaron traslucir una versión oficiosa sobre los intentos de acercamiento, tras telefonemas ofensivos desde la oficina oval, en momentos en los que el proceso electoral compite, y va perdiendo, con la atención en el Mundial de Fútbol que inicia el 14 de junio; se extenderá un mes, coincidiendo con el domingo 1 de julio.

Pero, ¿quién es el favorito de la Casa Blanca para ganar la elección presidencial en México? Unos plantean que apoyará la continuidad que representa Meade.

O bien, como ocurrió en 1994, las insinuaciones de la oficina oval servirán para dejar pasar al candidato de Morena, tal como lo advertimos hace varias semanas, gracias a los mensajes soterrados entre ésta y el icono de la izquierda a través del puente “Alfonso Romo”, la pieza de oro para reencontrar el favor del capital mexicano y hasta mejorar los niveles de Carlos Slim, otrora el más rico del mundo y ahora en un “pobre” séptimo lugar. Y para Anaya será casi imposible remontar en el horizonte plantado. Veremos.

Animal político

Lo de que el hombre es un “animal político” no puede estar mejor señalado que en la figura de Andrés Manuel López Obrador, para muchos el satán dispuesto a poner en riesgo sus comodidades y ventajas y acaso llegar al extremo de estatizar –¡qué barbaridad! –, las siempre “imparciales” empresas de comunicación –y varios otros emporios del continuismo nacional–, y clausurar al Congreso para rehabilitar la figura del presidente fuerte –quizá por ello ha vuelto los ojos hacia el represor manuel bartlett–, en fase de engendrar un régimen fascista, reeleccionista claro cuando el virus del poder se inocula hasta lo más hondo, simulando, como en Venezuela por ejemplo, un ejercicio democrático en quien sólo creen los incondicionales.

El cambio de talante y de discurso le ha venido mal a muchos a quienes todavía sorprenden los virajes en una nación rebosante de mutantes de la política, geniales, sí, para justificarse con largas expiaciones personales que justifican las mudanzas más escandalosas entre un partido y otro. Hasta se sienten, cuando lo hacen, en la piel de Churchill cuya fama era que se levantaba conservador y se acostaba liberal… pero nadie era capaz de negar su carisma y capacidad de aglutinamiento excepcionales. En fin, los más repelentes del perfil de López Obrador, del antiguo y del “nuevo”, no admiten sino hipocresías en los distintos acentos por él puestos en cada una de sus etapas. Y no les sobra razón para ello.

También es cierto que nadie, como él, es capaz de manejar con tanta ligereza a las masas conmovidas.

Denuncias

Especial
Rafael Loret de MOLA

@loretdemola

Por ejemplo, Meade lanzó la acusación sobre el lavado de dinero que encubre Anaya y le colocó a éste, con una catarata de propaganda en redes sociales y en medios abiertos, con el lugar común de los criminales dispuestos a vender sus almas con tal de asegurarse una vida placentera.

Anaya, expresó su indignación por esta acusación basada en la compraventa de una nave industrial por 54 mdp. Dicen que no importa el monto sino la acción; y es verdad salvo si la operación respectiva no fuera un negocio entre particulares.

Lo peor, fue el intento de Anaya por ensuciar a Andrés con la falta de licitación, a favor del Grupo Rioboo. El hecho se dio desde 2002 y, ¡sorpresa!, se dio a conocer 10 años después en el preámbulo de las elecciones en las que López Obrador va tan arriba que un derrumbe a estas alturas sería visto como arte de un fraude inmenso.

Y, en el aire están los señalamientos contra el oficialista Meade, cuya tensión se observa en su vitíligo que ha dejado de tratarse al grado que perdió lo que había ganado en sus terapias en Cuba. Y como no tiene acceso al Hospital Militar, donde peña se ha sometido a quimioterapias de elite, la enfermedad lo pintó solo lo que le resta seguridad al mostrarse y receptividad en sus oyentes; no se trata de discriminación sino, de actos reflejos de las conductas reacias a ver con normalidad los padecimientos ajenos. Parte de nuestros defectos mayores, como la desigualdad social.

En fin, aunque Andrés grita que no es corrupto, el hecho es cada quien recibió sus bolsas de basura y están ahora repletas. Pero si de democracia hablamos es evidente quién ganará los comicios ¡y pobres de aquellos que busquen defraudarnos! Ya no. Sitiaremos al INE si es necesario, tanto los que hayan votado por Andrés como todos aquellos que no desean preservar un sistema corrupto.

 

 

Morelos, corroído

Rafael Loret de MOLA

Son, sí, unos farsantes que esconden los rostros y agitan las manos en pro de sus propias fortunas, obtenidas de mala ley y con la sospecha sobre vínculos inconfesables que siempre eluden a la hora de rendir finiquito salvo en contadas excepciones. Se tiene a ocho exgobernadores detrás de las rejas y percibimos que no existe justicia pese a ello porque quienes se salvan son mucho más –acaso los peores– y solo los diferencia el grado de complicidad con los perentorios huéspedes de Los Pinos. Nunca, eso sí, se habían alcanzado los niveles de amoralidad en la Presidencia como en la administración federal en curso y en los gobernadores imitadores.

Con peña han tenido lugar los abusos más descarados, como el caso de Jabnel Carmona Bueno, una joven madre de 32 años, quien fue abusada sexualmente desde que tenía diez años y fue llevada por su padrastro a Alemania en donde la violó por vez primera. El sujeto, un rico empresario y propietario de un rancho donde cría caballos además de haber erigido un cortijo donde celebra corridas de toros, Leonardo Domínguez Adame, convirtió a la chica en objeto de sus bajezas, la peor de ellas hacerla madre, teniendo dos hijas con ella cuando apenas tenía catorce y dieciséis años, bajo el fútil argumento de que solo la usaría como incubadora porque su esposa, la madre de la víctima, ya no tenía posibilidad de procrear.

El monstruoso, desgarrador argumento, permitió a Leonardo registrar a las niñas como hijas suyas y de su mujer, esto es como medias hermanas de Jabnel, en un caso antológico de barbarie sexual. Y así, atemorizada por no querer sola a su progenitora, la niña toleró abusos incalificables, un día sí y otro también, durante casi dos décadas. Sumisa, callada, recibía regalitos supuestamente compensatorios como un “mapache” en condición de mascota y compañía. Hasta que tuvo el valor de salir, o pretenderlo, salir de su infierno.

Dos veces lo intentó. En 2013, cuando acabó en un siquiátrico costeado por Leonardo; y en este 2017, cansada ya de bajezas y ante el horror de que el sujeto, siempre armado y con una cáfila de maleantes alrededor, decidió llevar a vivir en sendas cabañas de su rancho a Jabnel, su madre y a otra chica, para saciar sus deplorables apetencias. Y fue la otra chica, con quien también tuvo hijos, la que intentó huir encontrándose en un laberinto interminable de pistolas y tiros. Entonces, Jabnel sacó su valor y se interpuso, subió a sus hijas y a su madre a la camioneta donde huía su compañera de desgracias y abandonó el rancho de marras.

Me llamó y le impulsé a denunciar los hechos, desde hace casi tres meses. Intenté que el fiscal, un pobre diablo llamado Javier Pérez Durón, y su auxiliar, Eduardo Mancera, se interesaran en el caso y prometieran celeridad. Nada hicieron, claro, porque el fulano este, Leonardo Domínguez, acudió a instancias superiores con las talegas de la corrupción y se pastorea delante de la casa en donde se apiñaron sus víctimas, con insolencia inaudita y sin que actúen las “autoridades”.

Tal es el dibujo, una negra pincelada, de la entidad que gobernaba Graco Ramírez cuando denunciamos los abusos. ¿Ahora entienden por qué fueron capaces de robarse hasta la ayuda a los damnificados de los terremotos de septiembre pasado? No ha sido, ni mucho menos, lo peor de estos infames.

¡Cárcel para ellos!

El peor mal

Rafael Loret de MOLA

El problema reventó por todo las entidades del país. Sencillamente, el sector salud se anquilosó, reducido su presupuesto al límite y abandonadas no pocas de las instalaciones “modernas” inauguradas con bombo y platillo por los demagogos que nos gobiernan de manera alevosa y sin el menor sentido social. De hecho, ni siquiera se tocan el corazón cuando dejan morir a decenas de niños, como sucedió en Comitán hace una década, si con ello subrayan su animadversión al sucesor.

Respecto a lo anterior, así actuó, y tengo todos los elementos para afirmarlo en mis manos, el sátrapa Pablo Salazar Mendiguchía, quien ahora, bajo los pantalones de Andrés, es pretenso aspirante a formar el equipo del futuro, sin siquiera dar la cara a sus coterráneos saqueados mil veces, y fomenta las sectas antinacionalistas. Estos sujetos, arraigados al presupuesto con frenesí insultante, aunque el icono de la izquierda los exalta por ser políticos “profesionales”, piensan sólo en ellos y no se perturban ni con el dolor más profundo.

Otro caso es el de la ladrona yucateca Ivonne Ortega Pacheco, sobrina del cacique que debe estarse quemando en Xibalbá, el inframundo de los mayas, quien abandonó a su suerte, por pura vendetta partidista, los hospitales de Mérida, Ticul y Tekax, construidos por su antecesor, el panista Patricio Patrón Laviada –quien tuvo otros pecados pero no el de hacer política con la sangre y la muerte–, hasta dejarlos en estado inservible; hace poco más de dos años, el propio Patrón Laviada realizó una marcha, solo –los panistas ni siquiera quisieron darse por enterados–, desde la capital yucateca hacia el sur de la entidad, de varios cientos de kilómetros, para protestar por la infamia.

Hace unos días, conversé con un joven brillante, Carlos Manzo, quien labora en el sector salud de Michoacán, o mejor dicho en la selva de Silvano Aureoles Conejo –¡no lo vayan a cazar!–, y me reveló el brutal abandono de quienes apostaron por el “seguro popular” inventado por felipe calderón: los asegurados saturaron los hospitales civiles particulares, por ejemplo el de Guadalajara, al que se le deben miles de millones de pesos, y éstos ya no admiten a los enfermos salvo si se paga parte de la deuda lo que ya no es posible por falta de fondos.

Lo peor viene de otra revelación que llegó a este columnista: buena parte de las participaciones federales, en materia de infraestructura y, sobre todo, de salud pública –sea a través del IMSS, del ISSSTE o del Seguro Popular–, pasan por la aduana de los grandes sicarios del narcotráfico, quienes disponen de buena parte de las mismas, y a veces de la totalidad, untando las manos de las autoridades con la ambición maldita que golpea a los enfermos y a los marginados.

Esta es la peor historia del México contemporáneo; más grave aún que la crecida de la violencia o la pretensión de asegurar el continuismo. Una vez más elevo mi voz: ¡MUERA EL MAL GOBIERNO!

¡No entienden!

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

No entienden. Los políticos de la nueva era van sin ideologías por los pasillos del poder. Ya no es dable hablar de derechas –aun cuando abundan los conservadores– ni de izquierdas en el amplio abanico desde los radicales hasta quienes se dicen responsables por tímidos. Lo importante es la conquista del poder y la distribución de las canonjías en una falsa interrelación con adversarios y acompañantes. La partidocracia manda y tal nos lleva hacia el cauce del fariseísmo de Estado.

He comentado, algunas veces, el planteamiento de Andrés Manuel en 1999, cuando aún dirigía al PRD y no encontraba cómo soltar las riendas a un sucesor con consenso, sobre la candidatura del corrupto empresario Gastón Alegre, protector de las fortunas de miguel de la madrid y carlos salinas, cuando tales ex mandatarios eran señalados como reyes del averno político y, por ende, repulsivos para el estratega e icono de la izquierda.

Respondió así, en mi casa, ante un selecto grupo de colegas:

–Primero debemos posicionarnos, avanzar con votos; después limpiaremos la casa.

Pero nunca hicieron lo segundo y la recoja de basura continuó hasta volverse una montaña de confusiones con el arribo de manuel bartlett díaz a las filas de la Morena de López Obrador, en donde éste decide todo y los demás se adaptan o son llamados traidores.

Ahora se incorporan Esteban Moctezuma, zedillista de cepa, Gabriela Cuevas, ex panista recalcitrante y Alfonso Romo Garza, el cómplice mayor de los fox. En esta dicotomía fatal se ha llevado, por desgracia, un tonel de decepciones aun cuando sus incondicionales no aceptan discutir sobre el tema y acuden al trillado concepto del “pasado”.

Desastroso

Rafael Loret de MOLA

No pudo ser peor el inicio del año. Apenas en la primera quincena la asfixia es la definición para apuntar el ánimo de los mexicanos ante la oleada de sangre, carestía y corrupción que se entrelazan con las campañas electorales y dibujan a una clase política ambiciosa, con escaso conocimiento –o ninguno– de la geopolítica nacional y una avidez por la manipulación mayor a la de cualquier otra aristocracia moderna. Porque, para desgracia de quienes producen, el peso de los ociosos millonarios, se impone al silencio de una sociedad ultrajada.

La gravedad es mayor cuando sumamos a las entidades sumidas en la violencia y la persecución: Guerrero, Baja California –sobre todo la Tijuana de Jorge Hank–, Chihuahua y el asalto contra Javier Corral Hurtado, Colima, Zacatecas, Nuevo León, Baja California Sur, Yuneslandia, otrora Veracruz, y la Ciudad de México en donde las trifulcas de la izquierda dibujan las ambiciones de sus dirigentes, sean del PRD o Morena.

Desde luego, contra los cálculos oficiales, los índices de pobreza extrema crecen al ritmo de los aumentos a la canasta básica y, sobre todo, a la tortilla y el huevo, alimentos básicos de la mayor parte de los mexicanos. Por allí escuché una discusión entre un indignado consumidor y una marchanta a la que ya no le alcanza para adquirir lo básico:

–¡Vamos a boicotear las tortillas! –exclamó un furioso adulto mayor–.

–No –respondió la mujer angustiada–. El gobierno es nuestro enemigo y, si lo hacemos, nos dejan sin tortillas y pan. ¿Y qué vamos a comer? Tengo hijos, nietos.

Extraviados

Rafael Loret de MOLA

El rumbo está extraviado, la sociedad mexicana permanece, como zombi, en un estado de hipertensión que va desde la tristeza profunda al enfado de altos decibeles y el gobierno de la República, en sentido contrario, parece centrarse en imponer decisiones, a rajatabla, mientras el ejército, peligrosamente, tomas las iniciativas y divulga versiones inverosímiles e insostenibles ante el alud de las redes sociales que exhiben a los uniformados disparando, agrediendo, burlando, golpeando –lo mismo a ancianos y niños–, en pleno festín de impunidad. Nadie se mueve de una trinchera miserable escarbada para someter al colectivo.

Podría hablarse, como en la Gran Guerra, entre 1914 y 1918, hace exactamente un siglo, de una línea sobre la cual se asentaba la seguridad de los países en trance de ser invadidos y despojados; sí, la “línea peña”, que por supuesto coloca de un lado a las fuerzas institucionales con poder de fuego y al otro a una ciudadanía en estado de indefensión e incapaz de resolver los desafíos planteados por las ambiciones políticas, las reformas sin consenso y los genocidios que han sido consecuencias de intereses infames contra México. Por ejemplo, el oro y la cocaína que sale de Veracruz y de Guerrero con Iguala y Cocula en el escenario más evidente de la esclavitud que requiere de cooptar “desaparecidos” –acaso los 42 normalistas de Ayotzinapa más uno, soldado en activo–, para las grandes empresas mineras, canadienses con respaldo del criminal Grupo México a quien las vidas de los obreros son marginales… como en Pasta de Conchos, Coahuila.

En el México de las grandes simulaciones se presume que pasan cosas inauditas; por ejemplo, las fuentes oficiales son tan torpes que arguyen, para los ingenuos e incautos claro, que la represión puede constituirse al revés; esto es, desde las organizaciones civiles hacia el gobierno que se cura en salud asegurando velar por los derechos generales cuando han sido ellos los proveedores de la violencia a través de la insensibilidad y las amenazas recurrentes. Es muy fácil sembrar drogas a cualquier inocente; y lo es más seguir la línea de los vetustos “halcones” de Alfonso Martínez Domínguez –Jueves de Corpus de 1971–, capaces de rematar heridos, cagarles las muertes a las propias víctimas y hasta asegurar que se servía a la estabilidad de la nación, masacrando. Así paso en la eterna jornada de Nochixtlán, en Oaxaca, el día del padre del año pasado y reconstruido este año, para ser precisos, cuando se recordó, más bien, a las progenitoras de genízaros y sus mandos militares y políticos.

La distorsión fue enorme, al grado de que se saqueó un almacén de Coppel, perteneciente a uno de los brazos de la familia a la que pertenece Quirino Ordaz Coppel, impuesto gobernador de Sinaloa en donde los pleitos entre narcos se acelera en la cuna de los mismos –¿quién explica las razones por las cuales los grandes capos surgen de Baridaguato, hoy incendiada, y se reproducen en Jalisco y el norte del país sobre todo en Tamaulipas?–, queriendo culpar a los civiles a la defensiva, no sólo maestros, de la rapacidad; por fortuna hay pruebas documentales de lo contrario y de los botines de guerra exigidos por los uniformados.

Carroñeros

Rafael Loret de MOLA

La caravana de emigrantes centroamericanos puso al presidente electo en el trance de evitar un enfrentamiento con el “pato” Donald Trump, del norte, encendiendo un fervoroso canto de solidaridad al anunciar la creación de miles de visas de trabajo –serán millones en poco tiempo–, para los centroamericanos inmigrantes y así evitarles el trance terrible de cruzar las líneas con os Estados Unidos. Para Andrés, según parece, es mejor que se queden en nuestro país mientras medio millón de compatriotas, cada año, no tienen otro remedio que hacinarse en tráileres para ser llevados a través del desierto y dejados a mitad de éste como carnada para los buitres de la Border Patrol o, de plano, para los carroñeros de verdad.

Esto es: no puede hacerse lecturas simples cuando globalmente confrontamos un volumen de injusticias y desigualdades locales tan inmenso. Porque, precisamente, una manera de combatir las persecuciones de los llamados indocumentados, decenas de los cuales mueren en la terrible aventura de la preservación porque en su patria ya lo perdieron todo hasta la posibilidad de vivir, es dotándoles de trabajos dignos, aunque no tengas visas por ser nacionales, para poder solventar sus dramas financieros. Un banco popular no sería una mala idea considerando que los humildes son los más responsables pagadores.

El altruismo oficial debe comenzar en casa aun cuando se tenga una mentalidad humanista que pudiera abrazar a los hermanos del sur; pero es absurdo abrir la puerta del sur cuando no podemos hacer lo mismo con la del norte, en donde para colmo se consolida el muro de la ignominia que infama la falsa “amistad” de nuestro país con el poderoso e impresentable vecino. Yo no sé si a los hermanos centroamericanos, a cambio de sus vías de trabajo sugeridas por Andrés se les entregará, al mismo tiempo, sus influyentes credenciales del INE con la vista puesta en el futuro de la “cuarta transformación”. Cuidado con este pensamiento hondamente demagógico.

Por cierto, ya que hablamos de bancos, la especulación está en su apogeo con la siembra de incertidumbre y de falsas esperanzas. ¡Cómo se benefician los financieros de España y los Estados Unidos, expertos en lavar dinero del narcotráfico, cada vez que hay crisis en México! Es hora, señor presidente electo, de ponerles un alto antes de que nos devoren hasta las entrañas.

Congreso inútil

Rafael Loret de MOLA

El debate sobre la conducta de la mayoría absoluta dentro de sendas Cámaras del Legislativo, esto es de franco apoyo a “su” presidente con la conocida arenga “es un honor estar con Obrador” –ahorrándose el “López” para que sea más contundente e inconfundible–, recala en el imperativo de que la fracción de Morena y las de sus aliados, el desahuciado PES, sin registro, y el Partido del Trabajo que de no haberse coaligado al partido de Andrés hubiese quedado fuera, entienda de que no son ellos “los mejores servidores del mandatario”, como suponen no pocos de ellos, y se conviertan en lo que en realidad son: representantes legítimos de los intereses del colectivo, del pueblo de México.

Por desgracia, si el presidencialismo a ultranza se vuelca, de nuevo, hacia los parlamentarios éstos carecerán de utilidad y más valdría suprimirlos para ahorrarse una tajada multimillonaria, mucho mayor a la obtenida por las inminentes rebajas de los salarios del presidente, ministros, diputados, senadores y, por supuesto, los secretarios de Estado; hay carios de éstos quienes ya hicieron cuentas y observan, pasmados, que ganarán menos de cuanto percibían antes de lanzarse a la carrera política, digamos actores, deportistas y personajes públicos ambiciosos.

Y como, de acuerdo a la Constitución, NINGÚN funcionario puede ganar más que el presidente los más afectados son, sin duda, los altos miembros de la Suprema Corte de Justicia y los integrantes de los órganos electorales cuya moral ha quedado por los suelos –de hecho así está desde 2006–, por lo cual en vez de pedir mantener sus emolumentos deberían clamar porque no se hagan auditorías y puedan salvar sus alteradas conciencias de un destino atroz, en la terrible oscuridad de las celdas.

En fin, no entiendo que debamos sostener a un Congreso, cuya insólita composición nos remite al “mayoriteo” priista que terminó en 1997 cuando el PRI quedó por debajo, en número de asientos, que sus oposiciones en conjunto, destinado a lanzar loas al presidente y a hacer las veces de lacayos formales en busca de ascender en sus respectivas carreras hacia los oasis de las gubernaturas o del gabinete. ¿Acaso Ricardo Monreal no desea dar el gran salto y Marcelo Ebrard, canciller próximo, no busca cumplir su sueño de dirigir a este país para prolongar el proyecto de Morena?

Las ambiciones no son exclusivas, ni mucho menos, de quienes fueron derrotados el primero de julio; van creciendo en los vencedores al ritmo de la importancia que cobra Andrés en todos los foros, sea negociando o de plano imponiendo directrices mientras peña se aleja, como el jonrón que cree ser: se va, se va, se va… pero es faul. Digo, para que nos entienda con precisión el tabasqueño que está en pleno desarrollo de su propio campeonato.

Un congreso avasallado es tan inútil como un pajarito sin pico y enjaulado, casi muerto. No tiene sentido gastar en el mismo; basta con que se apliquen otras funciones para no perder el tiempo ni desperdiciarlo en largos dictámenes a resolver “en votación económica”. ¡Qué festejen la Navidad desde ahora! O que Andrés les pida quitarse sus ropajes de lacayos para hacer vivir la autonomía entre los poderes de la Unión.

Derrotas o victorias

Rafael Loret de MOLA

En la efeméride del pasado 5 de mayo, “las armas nacionales se cubrieron de gloria”, al derrotar al mayor y mejor pertrechado ejército del mundo, ensoberbecido por sus capacidades de conquista. Fue un amortiguador contra la soberbia de los franceses atraídos por el botín mexicano, como lo están ahora, quienes al final de cuentas se impusieron y permanecieron en México varios años mientras el general Ignacio Zaragoza, héroe de la epopeya, moría en Puebla, de tifo y a los treinta y tres años de edad, cuatro meses después de la defensa de los fuertes de Loreto y Guadalupe.

México sigue, desde entonces, viviendo por las luces de quienes vencieron todo tipo de adversidades para legarnos una República y una causa, la de nuestra soberanía, por desgracia traicionadas a manos de una clase política putrefacta. ¿Y ahora? El brío se convirtió en frío, en hielo absoluto, bajo la mansedumbre de una sociedad ahíta que acaso tiene fuerza para protestar unas horas y volver a la rutina de las imposiciones de los descastados.

No por otra razón quienes ocupan del poder y se aúpan hacia los niveles más altos de una sociedad regida por los bienes materiales y no por la inteligencia ni la dignidad, hacen lo suyo a sabiendas de que sólo serán perseguidos si se pasan de la raya, digamos como en Veracruz, hoy Yuneslandia, o pierden el cobijo de las complicidades mayores al creerse que ya no las necesitan, digamos a imagen de cuanto sucedió con Tomás Yarrington, de Tamaulipas, no peor a su predecesor Manuel Cavazos Lerma ni a sus sucesores Eugenio Hernández Flores ni, mucho menos, al descastado y turbio Egidio Torre Cantú, rey del silencio dentro del ostracismo.

La historia es similar en las entidades cuyos mandatarios fueron electos hace dos años –luego hablaremos de quienes llevan un año–. Lo mismo entre los priístas infectos como el efebo de Oaxaca, gran favorito presidencial, que en Zacatecas, Tlaxcala y, por supuesto, Sinaloa, donde mandan los capos y sus sirvientes representan el pálido papel de gobernadores.

No muy atrás van los panistas: en Tamaulipas ha sido rebasado Francisco García Cabeza de Vaca, de pasado turbio y presente desalentador; en Chihuahua, quien fuera niño prodigio, Javier Corral Jurado, ya se disgustó hasta con su bancada; en Puebla, Toni Gali sólo parece tener prisa para aumentar sus giros negros; en Veracruz, el caos es más evidente con la desastrosa actitud de los Yunes.

Y los aliancistas, Carlos Joaquín, de Quintana Roo, y José Rosas Aispuro, de Durango, no han servido para maldita la cosa, salvo ampliar las rutas de la impudicia política. Devastador. Mejor nos acordamos de Zaragoza y la Puebla de 1862, no la actual, tan infectada por el temor… y acaso la cobardía.

Divorcio definitivo

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

La sociedad y el gobierno están divorciados, no responde el segundo a los intereses del primero, parecen odiarse entre sí y el lanzamiento de reproches llega al grado de blindar a las autoridades para alejarlas de las rabiosas protestas populares, cada vez más frecuentes a pesar del miedo evidente de la mayor parte que sólo creen en el arma de su voto sin considerar las fuerzas ondulantes de los fraudes recurrentes. Y, lo peor, estas líneas serán consideradas como un llamado a la desesperanza porque, sobre la fatalidad inocultable, debe triunfar el optimismo impregnado de baratijas, como las de los invasores españoles de hace casi cinco siglos. Eso dicen, por supuesto, los rastreros hijos del sistema.

No hay jornada sin violencia ni incongruencia entre los presuntos aspirantes al trono de México que, cuando menos, no es vitalicio aunque la sombra más oscura, la de la reelección, comienza a extenderse sobre la casona de Chapultepec, puerta principal hacia Aztlán, el inframundo de los mexicas y de los mexicanos. Es éste el único don que nos ha dejado el Cielo en medio de tantas tribulaciones y la malsana presencia de los farsantes supuestamente libros bajo el modelo de la impunidad perfecta que plantea siempre enriquecerse en los puestos públicos, soportar la llovizna de las críticas y ampararse contra la historia y el tenue rencor social que va cediendo al paso del tiempo. Estoy seguro de cuál sería la reacción de decenas de personas al ver la figura de carlos salinas recorrer, por ejemplo, alguna plaza pública: correrían a tomarse una “selfie” con él. ¿Apuestas?

Así sucedió, por ejemplo, en San Miguel de Allende cuando apareció al pie del templo construido por un albañil, Zeferino Gutiérrez, basándose en una postal de Colonia, Alemania, el “egregio” ex mandatario –ahora ya fallecido y seguramente residente del más carbonífero espacio de Aztlán–, miguel de la madrid; las comadres corrieron a su encuentro y los turistas se agolparon para tomarse una foto –no había aún selfies–, encantadísimos de la vida y sin percatarse de que santificaban a un asesino, responsable de las muertes violentas de ochenta y cuatro periodistas, y muchas víctimas más. Y, seguro, tendrán las gráficas colgadas en la pared como signo de falso estatus y complicidad silente. ¡Qué repulsivo! (Por cierto, hace algunos meses retiré de mi despacho algunas fotos que me tomaron con quienes entrevisté para mis libros y resultaron un asco; me sentí un tanto aliviado por ello… pero no lo suficiente para sentirme redimido de las bacterias malignas dejadas en mis manos).

Así somos. Y ahora, al recordar al Constituyente de Querétaro, tenemos mucho que agradecerle: nada menos, el candado contra la reelección que, por desgracia, ya han abierto en los congresos locales para posibilitar la continuidad de los alcaldes –algunos de los más ambiciosos y perversos–, diciendo que así de hace en el primer mundo, es decir en los Estados Unidos, sin considerar nuestra propia historia plagada de caciques, caudillos y traidores a una democracia nonata.

Salvemos, siquiera, el principio de la no reelección; es el único que queda porque lo del sufragio efectivo más parece un epitafio.

INE: sin límites

Señalando multas a tutiplén, cuyo destino jamás se aclara porque tiene su propio y generoso presupuesto con altos sueldos para los consejeros además, y con evidente inclinación hacia la vendetta, al estilo de las bandas criminales, y buena dosis de racismo, cuando menos en el principal de sus funcionarios, Lorenzo Córdova Vianello cuyo apellido, lo conecta con Joseph-Marie Córdova Montoya, el siniestro operador de carlos salinas.

El milagro de la cascada de votos en contra del establishment, posibilitó el derrumbe del PRI y del PAN, convertidos en muerto viviente.

Por lo pronto, el INE, además de inventarse multas con documentación obtenida con la celeridad de la mejor policía del mundo, para atrancar al presidente en cierne, dispara el dinero a los partidos como cartuchos envenenados, aclarando que
el presupuesto para ellos será menor durante 2019 porque no es un año electoral en el entorno federal. Y dispone lo siguiente sobre las entregas:

A Morena le tocan mil 600 mdp en vez de los 441 obtenidos en 2018. Al PAN le entregarán 888 millones, 21 más que el curso anterior pese a su derrota. Al PRI se le darán 837 millones en vez de los mil 100 que administró en este año convulso.

Hay una enorme contradicción: si en 2019 se dará sólo la mitad, el PRI y el PAN salen ganando: la mitad de mil 100 que usó el PRI en el ciclo anterior es 550 y no 837; y el PAN, en la misma línea sólo debería obtener 433.5 mdp y no 888. Las cuentasblandas nunca cuadran, aunque se hable de que los índices de depauperación del peso sirven para atemperar, con un alza importante y mayor a la tasa inflacionaria, la “pobreza” presupuestal de los partidos noqueados.

Diálogo en el Infierno

Rafael Loret de MOLA

Cuando dialogué con el general Jesús Gutiérrez Rebollo en marzo de 2002 –el 22 para ser precisos, el mismo día que hablé cara a cara con Mario Aburto Martínez, señalado como asesino material de Luis Donaldo Colosio–, el defenestrado militar puso énfasis en dos asuntos medulares:

1.- Que existía un grupo de elite, en México, adiestrado en el Pentágono de Washington, y pagado por la Comisión de Combate a las Drogas que él encabezó por unos meses aunque jamás conociera sus identidades. Eran, como los califiqué entonces, “los rambos” mexicanos preparados para acciones extremas y preparados, además, para actuar en la más completa oscuridad, cuál si se tratarse de llevar a la realidad las más taquilleras políticas de ficción.

Poco se ha sabido de ellos aun cuando no se niega su formación y existencia; mucho menos los operativos en los que, de verdad, intervienen, acaso codo con codo con los marines estadunidenses infiltrados en la Armada de México, si bien no han podido detener el flujo de narcóticos hacia el norte, si tal fuese su papel, a la vista de la permanente animación de los mercados, principalmente el mayor del mundo al norte de nuestro país, regulados por elementos de la CIA, la NSA, la DEA y el FBI. Nadie se ha atrevido a desmentir esta versión por temor a que el escándalo los rebase.

2.- Igualmente, el general Gutiérrez Rebollo –quien murió en el Hospital Militar el 19 de diciembre de 2013, en el mismo piso en donde, al otro extremo, se operaba al presidente peña de las secuelas cancerígenas–, señaló al general Enrique Cervantes Aguirre como quien proveía los encuentros entre los líderes de los cárteles más poderosos, en aquellos días –1996-97–, el de Juárez, encabezado por Amado Carrillo Fuentes, y el de Tijuana, bajo las órdenes de los hermanos Arellano Félix, a cambio de 50 millones de dólares transportados en patrullas de la Federal de Caminos adscritas –aunque tal no fuesen sus funciones–, a la residencia oficial de Los Pinos cuando el huésped principal era ernesto zedillo ponce de león.

Con ello confirmaba, desde la prisión de alta seguridad de Almoloya, la extrema colusión de los mandos castrenses con los “capos” de mayor relevancia territorial sobre nuestro suelo. Y, en ningún momento, tal circunstancia ha cambiado a pesar de las transmisiones del poder Ejecutivo federal, en zigzagueante modelo con dos alternancias de partidos ya considerando la vuelta del PRI al poder.

Detengo el relato en este punto para insistir en lo inexplicable que resultó el mantenimiento de la plutocracia partidista, con el PRI como director de orquesta, en un medio plagado de traiciones, conexiones soterradas y ententes cordiales. Diría, sí, que en estos momentos tras la devastación del país, mantenerse en el PRI es, sin duda, el mayor acto de traición que puede cometer un mexicano. Ya el tiempo dirá como serán señalados los sumisos y beneficiarios de los regímenes priístas; pero, en esta hora, son sencillamente despreciables.

Los círculos del mal

Rafael Loret de MOLA

loretdemola.rafael@yahoo.com

Los fox decidieron crear un “círculo rojo” para colocar dentro, en su fantasía hiperbólica, a quienes les cuestionaban por sus chascarrillos, tropezones y excentricidades –en Madrid aún se le recuerda con sus botas de charol en la cena de honor ofrecida por los anteriores reyes; Manuel Bribiesca, el primer marido de Marta Sahagún, me explicaría después que era como consecuencia de los “juanetes” que no dejaban en paz al mandatario–, y por ejercer el poder con acentos radicales sobre todo cuando alguien caía de su gracia. Pese a ello, nunca se atrevió a mencionar por sus nombres a los infernales a quienes deseaba quemar vivos. Aun con su silencio, me precié de ser uno de ellos tras la publicación de Marta en 2003 y quizá antes cuando inicié mis señalamientos sobre su parálisis… administrativa y mental.

Años atrás, el descocado carlos salinas –de quien decía Fernando Gutiérrez Barrios que para poder equilibrarse mentalmente debía ejercer el poder, como acaso, según algunos, le sucede a Andrés su mayor antagonista–, se dio a la tarea de simular una huelga de hambre en una humilde vivienda de San Bernabé a las afueras de Monterrey. De aquella “epopeya” sólo queda en el recuerdo colectivo la burda chamarra de borrego que mantuvo durante cuatro días; pero no habló de quienes estaban amenazando su honor sino, más bien, lanzó el aserto como reacción a la aprehensión de su ladrón hermano mayor, Raulito, con alma de rufián y corazón cínico para exhibirse con automóviles con costo de dos millones de pesos sin el menor agobio moral, en febrero de 1995. Supusimos que se había establecido una “guerra” entre los salinas y ernesto zedillo, el gran simulador, pero nunca hubo la intención de poner detrás de las rejas a su villano y criminal antecesor. Perdónenme el exceso de calificativos pero amanecí de mal humor.

También calderón se atrevió a pedir las cabezas de quienes se guardaron la designación de “presidente electo” cuando aún no la determinaba el deplorable Tribunal Electoral, y luego aseguró que procedería contra cuantos habíamos hablado del lamentable estado del mandatario, alcoholizado todas las tardes tras sus inolvidables “tertulias” en Los Pinos –por la puerta Cuatro llegaban todo tipo de especies humanas dispuestas a entregar honras por poder–, al lado de Genaro García Luna y el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván, mientras morían miles de soldados en sus enfrentamientos con los mejor pertrechados narcos. Nunca mencionó, por supuesto, quienes eran los supuestos difamadores, mucho menos ahora cuando, sin remedio, ha sido evidente su condición. Debo expresar que luego de publicar lo concerniente, cuando todos temían hacerlo, sólo unos cuantos colegas me secundaron mientras otros, tan lacayos como Carlos Marín, insistieron en la sobriedad ilusoria del personaje con tal de estirar la mano en busca de minucias.

Desfachatez

Rafael Loret de MOLA

Como les adelanté, las estrategias no varían: ahora mismo, el inverosímil juego de las encuestas determina que suben, ya sea Meade o Anaya según sea el patrocinador, incluso para subrayar que los universitarios –en edad de votar, claro–, se inclinan más por la amalgama que logró el queretano ex presidente del PAN –una aseveración absurda considerando las verdaderas tendencias juveniles, siempre rebeldes y poco cautas en cuanto a cuestiones de estabilidad social, y están en fase de alcanzar a Andrés–; el cálculo es que, al final de mayo, a un mes de la jornada comicial, Meade o Anaya habrán alcanzado a Morena. Igual que en 2006.

Lo anterior evidencia no sólo la ausencia de imaginación de los estrategas políticos –foráneos en su mayor parte y, por ende, con propósitos de moldear a México como ellos quisieran que fuera–, sino igualmente que los salvamentos sólo pueden lograrse por la vía del fraude, incluyendo la de las conciencias atormentadas que inhiben los propósitos de cambio por la desgana ante la inmovilidad política y la expansión de los engaños sin matices.

Parecieran decirnos: aquel que quiera cambiar, de verdad, váyase a Venezuela o a Cuba para adentrarse en el inframundo de las izquierdas fracasadas… aunque sigan siendo dominantes en sus respectivos países, con o sin los Castro en el Caribe y sin Chávez en la nación sudamericana. En todo caso, alegan, México tiene sus propias perspectivas y un sistema férreo al alcance sólo de las pandillas del crimen y de una clase política, sin distingo de partidos, cómodamente instalada en el Olimpo, sin miramientos ni considerandos “hacia abajo”.

De allí que el no militante del PRI, José Antonio Meade, se desgañite, de nueva cuenta, señalando que Andrés es un “peligro” para la seguridad y el empleo, recreando viejas parodias del catalán Antonio Solá; y Ricardo Anaya –que no es corazón de león–, asevere que el aspirante de Morena es retrógrada por proponer cuestiones superadas como el alza de la gasolina y la torpe reforma energética. Del mismo modo, el pasado pinta mejor porque podríamos aterrizar en un aeropuerto que no se hunda y un peso a la par con el dólar como lo estuvo muchos años hasta el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines cuando sobrevino la primera gran devaluación: ocho peses por cada divisa verde.

Quiéranlo o no –y se demostró en el debate reciente-, la figura central de la trama de campaña es Andrés y por mucho. Les aseguro que aún millones de mexicanos no conocen a Meade siquiera ni saben pronunciar su apellido; y respecto a Anaya no puede decirse otra cosa aunque a éste le reconocen un poco más al igual que la amarga Márgara y el mimo quien se hace llamar El Bronco y mansea por todos sus flancos con bravatas propias del cobarde que ataca desde su corcel, con el látigo de su vocabulario vulgar, para retirarse a todo galope.

Farsantes y candidatos no parecen tener, pese a la experiencia de alguno de ellos sobre todo Andrés, la sensibilidad para entender al nuevo México que está despertando y busca liderazgos naturales, de verdad, para vindicar los años del oprobio de la dictadura perfecta, no casi.

¡Que baje el telón!

Rafael Loret de MOLA

Al fin, terminamos con 2017. Cada quien puede observar sus saldos personales y algunos hasta se entusiasman por ellos. En el fondo de cada conciencia, sin embargo, anida la desesperación, la impotencia y la rabia contenida. Si quienes ejercen el poder no lo percatan, peor para ellos. Hay que avisarles: 2018 no será tranquilo ni pueden esperar que la sociedad siga cruzada de brazos ante el espectáculo grotesco de una clase política represora, asesina y profundamente ignorante y desconocedora de la geografía nacional. No es posible soportar más.

Desde luego no es misión de este columnista estelarizar el papel de aguador de fiestas en esta noche que esperamos tranquila y sin avisos de Apocalipsis como en las respectivas efemérides de 1994 y 2012. Sin embargo, es necesario reflexionar, una y cien veces si es necesario, cuáles son nuestros deberes primigenios empezando con el bienestar de la familia que no se agota con una buena cena de fin de año; lo trascendente es legarles a quienes nos siguen un México con justicia y libertad. ¿Y cuánto hemos andado en esta dirección? Veamos hacia atrás y resolvamos esta interrogante en lo más profundo de nuestras conciencias.

Nos duele México aun cuando, en familia, tratemos de consolarnos unos a otros, observando los pesebres hogareños que nos guían todavía con la esperanza de la estrella que se posó en Belén como demostración de que la humildad es el mejor ingrediente para ejercer el liderazgo, en este caso el divino, el más alto de todos, sobre las sociedades convulsionadas por el odio y la violencia.

El festín termina

EPN
Rafael Loret de MOLA

Pedantería, autoelogios, aplausos institucionales, parodia en su máxima expresión y un profundo desdén hacia las opiniones de nueve entre cada diez mexicanos que lo repudian. En este entorno, brutalmente parcial, el mensaje de peña nieto no fue sino el último de sus grandes actos de manipulación colectiva con el abrazo de los mercenarios del periodismo quienes, gustosos, aprovecharon el último tirón del régimen de la barbarie –física, económica y política– para equilibrar sus inmorales mesadas. Digámoslo con cero cobardía.

El señor peña debió comprar, con millones de pesos que usó del erario como si éste fuera su caja fuerte personal, la complacencia de no pocos editores dispuestos a “suavizar” la salida de quien mintió, siempre, desde su discurso inicial el ya lejano 2 de diciembre de 2012, con el mismo blindaje de siempre en Palacio Nacional, hasta su pretendida rendición de cuentas plagada de mentiras como esa de que nos lega –él, hágame favor–, mejores maestros y mayores estándares en la educación de calidad; sólo faltó que subiera a la tribuna la célebre Elba Esther, la diabólica “novia de chucky” –seguiré insistiendo en el apodo porque me da la gana y para hacer rabiar a quienes todavía creen en la mal entendida caballerosidad que asimila las afrentas y los plantones histéricos de las mujeres públicos, que no de las verdaderas damas–, para hacer redonda una entrega plagada de vergonzosas simulaciones, hipocresías, transas pueriles y complicidades abyectas.

Y no hablamos de Victoriano Huerta, el borrachín que vendió la vida de Madero a los estadounidenses entrometidos, sino del peor mandatario de nuestra generación quien exaltó el retorno del PRI a la Presidencia como una prueba fatal de que algo faltaba para fuetear a los mexicanos, como a las tercas mulas, luego de tantas traiciones a la democracia, la peor de todas, sin duda, la protagonizada por los fox en el 2000 cuando la esperanza fue aplastada con las botas y las hebillas con el apellido ultrajante de vicente.

Ahora, toca a juzgar a peña aunque el veredicto ya está dado. Basta observar, sin mediciones compradas por el mejor postor –las encuestas oscuras y los operadores de una mercadotecnia afín a los intereses de los corruptos en línea–, lo que piensan y califican los mexicanos sobre la actuación del futuro presidente para obligar a exigir justicia sobre el fútil perdón ofrecido por el presidente electo SIN la menor consulta a los mexicanos afrentados. NI PERDÓN NI OLVIDO. Y el presidencialismo autoritario sobra. ¿No fue por esto por lo cual votamos?

A la hora del finiquito de peña, los mexicanos estamos despiertos –y eso debe agradecérsele al mandatario electo–, pero pendientes de que las ofertas de justicia y libertad se cumplan… lo que no hemos visto en estos primeros meses de la transición, casi a la mitad de la misma, cuando el dolor ha aumentado al comprobarse ciertas componendas que benefician, sin duda, a dos de los peores líderes sindicales: la “maestra” excarcelada y el “Napito”, quien heredó de su padre al gremio minero, esto es como si fuera propiedad familiar, y retornó a México cual si fuera uno de esos viejos caudillos de la posrevolución; sólo faltaron un tren y los bombines.

Sí, estoy furioso ante tantas vindicaciones de los absurdos.

Los infames

FOTO: TERCERO DÍAZ /CUARTOSCURO.COM

Dentro de un año habrá de cumplirse medio siglo, sí, de la matanza que marcó a mi generación y a otras más que sintieron el quebrar de sus alas en un espectro dominado por la autocracia, la demagogia y la corrupción. Cinco décadas después tales condiciones, en lugar de amainar como las peores tempestades que suelen degradarse como milagros científicamente explicables pero espiritualmente considerados un reflejo de la intervención del Creador, en México se han recrudecido hasta llegar a un extremo asfixiante y brutal. ¡Ya se roban los gobiernos hasta la ayuda a los damnificados por las catástrofes naturales! No puede existir felonía mayor.

Entre los personajes más señalados como negligentes y ladrones tras los terremotos del 7 y el 19 de septiembre  pasados, se encuentran el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, y su esposa, Elena Cepeda, quienes, sin moral alguna, pretendieron crear una aduana para detener los tráileres rebosantes de donaciones de mexicanos desde distintas entidades del país. Mucha de la ayuda enviada – no es posible cuantificarla– nunca llegó a sus destinos. ¿Qué se espera para declarar la desaparición de poderes en Morelos, función del Congreso de la Unión, donde el PRD culminó su obra devastadora?

También señalamos la conducta irregular, extraña, del cardenal Norberto Rivera Carrera, muy ligado a la directora del Colegio Enrique Rébsamen y al marido de la misma, prestanombres precisamente de Rivera, desesperado por los bienes enterrados y no así por los niños y adultos muertos, veintinueve en total, que fueron sacados desde el infierno injusto de los escombros.

Mesa servida

FOTO: CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

A unos cuantos días del segundo debate, el próximo domingo 20 de mayo en la Universidad Autónoma de Tijuana, se evidencia que los discursos no varían ni el lenguaje corporal de los aspirantes a distintos cargos de elección popular que actúan sus respectivos papeles y, en casa, desfogan euforias y frustraciones de acuerdo a cómo responsan los futuros sufragantes y señalen sus encuestas –las del primer libro, esto es las reales que no dan a conocer–, en medio de un creciente enfado de la sociedad.

No podemos soslayar la infamia con la cual se pretende convertir este escenario en hoguera cuando la ciudadanía todavía no se pronuncia en las urnas y da validez a la voluntad de un colectivo herido que ya no cree en monsergas pero, por desgracia, se siente atraído por el flautero de Hamelín, esto es el ídolo político de cada quien, para seguirlo como ratas ante la melodía cadenciosa y dormilona. Más que meditar en el futuro y las consecuencias de sus sufragios, estiman imperativo, nada más, creer a pie juntillas en su ícono –sea Andrés, los más, o Anaya, los mucho menos–, con basamentos en encuestas obviamente manipuladas para halagar a quienes las contratan y pagan. Ya verán ustedes cómo se justificarán, con pretextos mil, después del primero de julio. Estamos a mes y medio de distancia; el tiempo voló desde nuestras manos.

¿Hemos aprendido algo? Poco, si nos atenemos a las supuestas lecciones de los candidatos. Reiteramos, eso sí, que el sistema y sus vertientes han actuado en contra de la sociedad, en su conjunto, tratando de desvirtuar pronunciamientos y defendiendo al estado de cosas en contra de la conciencia del colectivo que impulsa hacia un cambio drástico en donde no sea tan sencillo corromperse y gozar de la infausta impunidad que remata la línea de la inmoralidad, pública y privada, también con la guía inverosímil de un empresariado falaz que NUNCA debió meterse en la contienda con la única intención de proteger SUS intereses y no los de la nación. A menos, claro, que se considere que Slim, Larrea y Baillères, junto a quienes les escoltan en eso de las fortunas inmensas, sean México, y los demás sólo las cenizas de sus valiosos habanos.

En el próximo debate, como sabemos, los candidatos a la Presidencia podrán centrarse en uno de los más grandes antimexicanos de la historia, Donald Trump. Los temas a tratar derivarán del comercio exterior, la seguridad fronteriza y los derechos de los migrantes. Poco espacio para los dislates entre unos y otros; amplio para enfocar el drama de México en las condiciones precarias que mantenemos, con TLCAN o no, ante el insolente vecino del norte. Un cuadro que, en principio, podría beneficiar o acabar de hundir a Meade, quien ya fue canciller, y permitirá probar el nivel para aspirar a ser estadistas de Andrés y Anaya. Me cuesta trabajo visualizar una reunión de López Obrador con Trump en la oficina oval. Es como una ficción terrífica.

Más allá de esto, lo cierto es que sobrevuela nuestras cabezas el espectro de un posible atentado –recuerden 1994–, ante la tremenda polarización de los aspirantes, la participación extrema de los grupos de presión y acaso la desesperación de quienes, desde la cúpula, parecen haber perdido los controles.

Por desgracia, la mesa está servida; pero nadie se ha sentado en ella… aún.

Gnomo y ecoloco

Rafael Loret de MOLA

DESDE LUEGO, LA LLEGADA HACE UN AÑO DE JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ ANAYA, COMO SECRETARIO DE HACIENDA en combinación con el anuncio de que José Antonio Meade Kuribreña –Pepe–, buscaría la candidatura presidencial priista, sin ser militante y derrotado de antemano, confirmó la cercanía, como nunca, del ex presidente carlos salinas al lado del exmandatario federal peña con olor a cárcel. González Anaya –incluso físicamente parecido al ex gnomo de Dublín–, es cuñado de salinas y cerró el putrefacto sexenio con las riendas financieras en la mano, incluso para medir los apoyos soterrados al establishment. Círculo cerrado y Meade llevado al peor de los sacrificios, el de la indignidad.

Como ya narramos, Alfonso Romo Garza fue discípulo y socio de Pedro Aspe Armella, secretario de Hacienda durante el salinato trágico y uno de sus más altos representantes, hasta hoy cuando, en apariencia juega papeles decisivos en el grupo Vector, precisamente el de Romo, desde su incorporación al sector privado; actualmente es director general de El Palacio de Hierro, en donde se disparó la narco- economía, uno de los baluartes de Alberto Baillères González, el tercer multimillonario de México, sólo adelantado por Carlos Slim y el criminal Germán Larrea Mota-Velasco, el zar de la minería.

El hecho es que, con habilidad excepcional, salinas tiene las manos metidas entre los grupos ahora tibios del PRI y también en Morena, en competencia con el doctor zeta, ernesto zedillo. Una paradoja muy agobiante para México. Una democracia más sucia que la cara de aquel “ecoloco” de las fantasías televisivas. ¿Lo recuerdan?

Posguerra comicial

Rafael Loret de MOLA

EN ESTE MOMENTO, NACEN MUCHOS MÁS POBRES EN MÉXICO, EL 43.6% DE LA POBLACIÓN VIVE ESTÁNDARES DE MISERIA

Según cifras oficiales hay 53 millones 400 mil compatriotas lacerados, por la desigualdad social, la corrupción que favorece a la nueva aristocracia y la amición sin freno de sujetos, que han medrado con las minas, como prestanombres incluso de las empresas canadienses usureras, las comunicaciones y las multinacionales de alimentos y bebidas, que mantienen a la sociedad en estado de indefensión frente al gobierno y sus cómplices.

Fíjense en una de las turbiedades mayores: en las listas de Forbes no figura, entre los más adinerados del país y del mundo, ninguno de los nefastos ex presidentes de la República. Son pobres, de espíritu y ateos en cuanto a la moral que usan a Dios, iniciando con el Papa, cuando les conviene políticamente.

Espero la reacción de la CNDH sobre el aserto infeliz de Conán, El Bárbaro de Nuevo León. La tolerancia a este exabrupto grosero es generar, una violencia inaudita. ¿Cuántos regiomontanos se quedarán mochos ahora que vuelva Conan? ¿Y cuántos más serán víctimas de linchadores que apliquen, pero se, la fórmula del bárbaro? Por eso, no puede dejarse pasar tal inmundicia salpicada de un sadismo in extremis y de una deformación mental que lo convierte en algo así como un psicópata capaz de convertirse, en un santiamén, en un cuatrero con todo y su sombrero y sus botas adquiridas con peculios del PRI?

Lo mismo va para los aspirantes que acusaron con vehemencia y papelitos que no se podían ver ni leer. De no corroborar sus señalamientos, deben ser acusados por pervertir al colectivo con un rosario de mentiras.

Pero no; en México, alegan las viejitas de vecindad, jamás pasa nada. Ni que Andrés pierda los debates y, en lugar de bajar, suba en las encuestas. Su ventaja es irreversible y los tigres están despiertos.

La mayor mentira

Rafael Loret de MOLA

El continuismo, según las mediciones de empresas con proyecciones a futuro, es más seguro para el país que la posibilidad “atroz” de un viraje hacia la izquierda, alarmadas las fuentes de poder ante la crecida inusual de esta instancia a la cual se comienza a contaminar, con el engrudo de la burguesía feliz en las redes del dinero sucio. ¡Pobres de los socialistas que caen en tales redes de miseria humana!

Así, la calificadora Fitch Ratings y su vocera Shelly Shetty –a quien se denomina directora de Deuda “Soberana” de América Latina–, aducen que una victoria de Andrés agregaría un serio detonante para la volatilidad financiera, un fenómeno ya presente por cuanto a la inestabilidad social, económica y política en todos los niveles sociales de nuestro país. ¿O una decisión electoral es acaso más influyente, para estos fines, que la imparable violencia –doscientos mil muertos en dos sexenios, un nivel sólo alcanzado en territorios en guerra–, la desesperación de millones por sus escasos ingresos y el rencor acumulado contra la clase política, el presidencialismo y la partidocracia? Me parece absurdo.

Pongamos que la súper valuada FITCH, quien siempre deja contentos a sus contratantes como cualquier negocio de encuestas nacional, hubiese estado funcional cuando se han producido las grandes revoluciones, violentas o pacíficas, o los momentos decisivos de la historia cuando el colectivo toma la decisión de sacudirse de los emancipadores y voltear las cosas como ha ocurrido a lo largo del mundo y de la historia –digamos la caída de las monarquías, el fin de las dictaduras, el derrumbe del Muro de Berlín y la detonación de las bombas atómicas sobre Japón, entre tantas otras cosas–, ¿hubiese prendido las alarmas porque los sacudimientos inciden en los augurios financieros de consorcios, especuladores y gobiernos cómplices del verdadero poder, el del dinero y la mafia? De carcajada.

Qué triste papel el del peñismo: comprar reconocimientos internacionales, modificar cifras según el entender de agraciados por sus conexiones con la cúpula política –no cópula, cuando menos en este sentido–, y lanzar augurios con el propósito de manipular la voluntad de un electorado aun en vías de madurez y, como tal, con severas lagunas de ignorancia. Pero el juego puede revertírseles.

La importancia que le da FITCH a un presunto triunfo de Andrés, fortalece al mismo al exhibir la preocupación de los ricos sobre el devenir de México. Si la aristocracia tiembla y miente… es porque, sin duda, avizoran las guillotinas.

¡Caramba!

FOTO: ELIZABETH RUIZ /CUARTOSCURO.COM
Rafael Loret de MOLA

Andrés Manuel, a una semana de su ascensión a la Primera Magistratura, da visos de negar sus banderas sociales, mismas que le llevaron a donde está, para manejar una condición de continuador detrás de bambalinas de la mano del neoleonés Alfonso Romo Garza, empresario agroindustrial que ahora se presenta como miembro de Morena en trance de convertirse en el jefe de asesores de la Presidencia, cargo que desempeñó, bajo el salinato sanguinario, el siniestro Joseph-Marie Córdova Montoya. Qué revolcón.

En unos cuantos días, de facto convertido en el supremo poder –contradiciendo con ello la autonomía del Legislativo y el Judicial–, ha enviado iniciativa para convocar a una asamblea para asegurar una “constitución moral” con escasa información sobre la misma salvo a hipótesis de que buscará enmendar algunas viejas desviaciones históricas a favor de la derecha aunque él anuncia un cúmulo de medidas francamente contradictorias y muy alejadas de sus presupuestos ideológicos de origen. Veamos.

1.- El empeño puesto en una nueva iniciativa de ley para la seguridad pública dista mucho de su deseo de cambio. Es, palabras más o menos, lo mismo que propusieron calderón y peña en la hora negra de la mayor corrupción de nuestra historia: a la gendarmería de peña que no sirvió para nada, le llamaremos ahora guardia nacional con elementos reclutados en la policía federal. Y el ejército se mantendrá en la calle sin preocuparse por las tesis jurídicas que designan como inconstitucional el nuevo ordenamiento.

2.- Durante largos años, Andrés exhibió a la mafia del poder, con razón, y la centró en instituciones privadas como las televisoras, los bancos y los empresarios rapaces aunque siempre mantuvo vínculos con personajes como Carlos Slim Helú y su gran amigo el español Felipe González Márquez, ex presidente de su país. A los demás no les tuvo consideración e incluso se cansó de insultarlos, igual que a sus colaboradores cercanos, en cuanto tenía oportunidad. Ahora, Salinas Pliego, Bernardo Gómez, Hank Rhon, lo que queda de Vázquez Raña y hasta Miguel Alemán Magnani, nieto del mandatario más ladrón antes de la llegada de enrique peña, formarán un consejo especial, sin funciones específicas, para asesorar al próximo presidente.

3.- A los constructores del aeropuerto cancelado en Texcoco ya les extendió, antes de tiempo, concesiones para realizar y explotar el de Santa Lucía, lo que tira por la borda la idea de que la consulta efímera no fue contra la corrupción sino para modificar el rumbo de ésta hacia otras latitudes en donde obtendrán ganancias similares o mayores. Un golpe al hígado de cuantos creyeron en la bondad del segundo proyecto.

4.- Porque si de combatir a la corrupción se trata, ¿qué hace Bartlett aguardando por su nuevo hueso en la CFE? ¿Y los zedillistas Esteban Moctezuma, Olga Sánchez Cordero, Alfonso Durazo Montaño, Marcelo Ebrard Casaubon y hasta el general Luis Sandoval González? Todos tienen una historia en común y sólo falta que el ex presidente Ernesto tome parte de una nueva cruzada contra el hambre… desde el punto de vista institucional.

Andrés vuelve a la ruta. No dejes perder, por los consejos de Romo, el liderazgo popular que tardaste en construir un cuarto de siglo. Regresa a tus orígenes.

Tramo final

Rafael Loret de MOLA

Lo anterior, claro, si Andrés, al fin, logra una victoria contundente como la que ya anuncian los observadores del exterior. En el diario español “El País” –aunque tenga una versión mexicana con notas europeas–, se otorga al tabasqueño, en su tercera intentona y sexta desde la fundación del PRD en la que él participó apoyando tres veces también al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas–, se concede una ventaja a Andrés irreversible con poco más del 34 por ciento de los sufragios potenciales y un 85 por ciento de posibilidades de ganar los comicios federales, lo que deja muy poco a la imaginación y a las especulaciones a través de encuestas enfermas.

El verdadero riesgo sería, sin duda, pretender un fraude que daría pie a una declaración de estado fallido por parte de las potencias universales y, por ende, daría pretexto al señor Trump para frotarse las manos ante el posibilidad de adueñarse de un territorio aún rico en petróleo y minería como demuestra la avidez de las multinacionales de los Estados Unidos, Canadá, España e Inglaterra, sobre todo. La presa es muy valiosa y nadie quiere soltarla, mucho menos cuando se prevén nuevas crisis mundiales, por los devaneos de Wall Street, sobre todo, y la belicosidad creciente de los norteamericanos que amplían las ventas de armas –con la intermediación de mexicanos traidores–, para asegurar el éxito de la industria. Tal es el meollo de la violencia en el mundo y ya es hora de dejar las ingenuidades en otro sitio.

El primero de julio, nada menos, estará en juego la viabilidad de la nación como tal; y sólo un mandatario fuerte, sólido y brillante en cuanto a sus cálculos de futuro, podrá lidiar con ello. ¿Lo apreciamos ahora mismo? Algunos dirán que sí; no la mayoría silente que todavía se debate entre votar y no hacerlo, hastiado de las muestras intolerantes del establishment.

Peleas perdidas

Rafael Loret de MOLA

DESDE HACE TIEMPO LA TENEMOS PERDIDA Y NO PARECE HABER FÓRMULA PARA RECUPERAR LA SOBERANÍA DESPILFARRADA

No somos ni la sombra de las multinacionales que se expanden, por nuestro territorio a cambio de que nuestros coterráneos son tratados casi como animales apenas cruzan las mojoneras intentando obtener salarios miserables, pero en dólares; remesas enviadas a nuestro país.

Pese a lo anterior, abundan prestanombres que ceden la propiedad de sus compañías en crisis para ponerse a las órdenes de grandes consorcios que nos hincan los dientes por la senda de bancos, minas, telecomunicaciones y petróleo.

Somos rehenes de nuestras riquezas que desatan las ambiciones de los foráneos y limitan la capacidad de producir para México e intereses nacionales.

Ante ello, era de importante sopesar las posturas de los 4 candidatos, a la Presidencia de la República, en cuanto a relaciones bilaterales con el vecino complejo y ambicioso que no repara en ninguna huella conductora a la justicia social, el tema desterrado por razones de macroeconomía, y la equidad entre quienes trabajan y cuantos especulan y obtienen ganancias infames.

Tal es la razón por la cual, en México, las medicinas son las más caras del mundo. Los mexicanos están a expensas de los burdos desencuentros del poder y observan el abandono de hospitales cuando se trata de condenar al régimen precedente de otro partido.

No hay ambulancias, están en mal estado y algunas inservibles como muestra de la negligencia del Estado y la corrupción ingente.

Lo mismo sucede en el campo de las relaciones exteriores: un país enfermo, el nuestro, quedó en manos de negociadores tramposos, dispuestos a vender a su patria en barata a cambio de asegurar la riqueza de sus entornos familiares. La vileza ha sido tal que ahora se permiten condicionar a los aspirantes a la Presidencia para obligarlos a beber entre sus manos.

Primera refriega

Rafael Loret de MOLA

Sin duda, la guerra de las gasolinas, con la que inició la inevitable cuesta de enero en los albores de la Cuarta Transformación, por el momento hipotética, colocó al nuevo régimen en verdaderos problemas ante las dificultades por acudir al rescate de las entidades –la mayor parte de ellas gobernadas por el PAN o por el MC en el caso de Jalisco–y, con serios problemas de desabasto de gasolina y la posibilidad de un agravante mayor: son regiones de alta productividad agrícola y la ausencia de transportación podría provocar un caos mucho mayor.

Por el momento sólo han saltado los nombres de un general y un ex subsecretario como posibles hilos conductores del desastre aun a sabiendas que tales no pueden ser, de ninguna manera, las verdaderas cabezas de la batalla contra la estabilidad del régimen en curso. Lo hemos dicho ya: si de pipas robadas se trata lo primero es averiguar cuan ligados están los hurtos con los dueños de las empresas transportistas, los Hank Rhon para decirlo sin recovecos, quienes heredaron el emporio de su padre el célebre profesor de Santiago Tianguistenco.

Y así por el estilo podríamos hablar de una nueva organización: el Consejo de Exgobernadores (CONEX), unido a la CONAGO en ciertos puntos. Sí, porque se cierne la amenaza sobre ellos a partir del 21 de marzo cuando habrá de consultarse si se procede contra carlos salinas, ernesto zedillo, vicente fox, felipe calderón y el más reciente de los traficantes, enrique peña. Curiosamente sobre ellos recaen los señalamientos sobre el gran negocio del huichacol.

Fue calderón, con la invaluable ayuda de Rafael Moreno Valle extinto en apariencia, quien estructuró un negocio que se daba en la conveniente anarquía desde muy atrás cuando fue necesario ordeñar a Pemex con el único fin de asegurar canonjías y beneficios partidistas o individuales. Poco a poco fueron llegando los cárteles y los grupos delincuenciales para convertir el escandaloso saqueo, calculado en 65 mil millones de pesos, en uno de los negocios más rentables acaso a la par con el tráfico de estupefacientes.

Urge quitarle las caretas a los peores y no esperar hasta el día del Benemérito para comenzar a armar las carpetas judiciales, circunstancia que debía ya haber comenzado ante el alegre desfilar de las cifras comprometedoras y de los negocios turbios, pantanosos diríamos, que fueron aliento y atractivo para los rémoras de otros tiempos: fox, calderón, salinas desde luego, Emilio Gamboa, Manlio Fabio Beltrones, todos ellos dueños de plataformas petroleras y de mansiones insultantes bajo el falso cariz de “servidores públicos”.

Lo he dicho siempre y lo repito ahora: cuando uno de los ex presidentes predadores pise la cárcel comenzaré a creer en la democracia y, desde luego, en la Cuarta Transformación. Todo lo demás son rounds de sombra, en la oscuridad de las alianzas soterradas.

Hechos y mentiras

Rafael Loret de MOLA

Un juzgado federal ordenó reabrir el caso de la matanza de San Pedro Limón, Tlatlaya –en la que tanto hemos insistido–, en el peñista Estado de México en donde se repudian a los entenados y parientes del mandatario federal, sobre todo a Alfredo del Mazo Maza. Y sólo con esta actitud se pone en predicamento las actuaciones judiciales sobre la matanza de veintidós personas, la mayor parte civiles a quienes se pretendió situar como narcotraficantes, y se descubre el hilo fino de las masacres similares: la búsqueda de botines multimillonarios –en el caso mencionado fueron 80 millones de dólares, en efectivo, escondidos en una “casa de seguridad”–, y tomados por las tropas que los llevaron a la oficina principal de la Sedena.

Sólo en un día, los militares tomaron el control de la desquiciada Colima, donde residen los zares de las mentafetaminas, uno de los más potentes estimulantes que afectan el sistema neurológico, a la sombra de dos familias ex presidenciales: los de la madrid y los zedillo, con raíces por allí sobre todo los primeros. Todo ello, además, con la complacencia de los cómplices infiltrados dentro de la estructura gubernamental; además, se produjeron asesinatos en Guanajuato y Chihuahua –sendas entidades gobernadas por el PAN–, balaceras y narcobloqueos en distintas partes del país, sobre todo en Morelos y Tamaulipas, con saldo de varios muertos, amén de descubrirse diez cadáveres en Guerrero y registrarse más asesinatos en Veracruz o Yuneslandia, en donde el caos se extiende, sin disminuir un ápice desde la captura de Javier Duarte de Ochoa; el finiquito del rufián Yunes Linares serpa escandaloso igualmente.

Frente a estos hechos, en la misma jornada, el señor peña, listo a presentar su último informe dentro de poco más de una semana, en ausencia como es ya su costumbre, inventándose formatos y desplantes que sólo son lugares comunes, anunció una “cifra histórica” en cuanto a las inversiones extranjeras: 52 por ciento más de cuanto se captó en el sexenio anterior cuando la cloaca del entreguismo ya estaba abierta. Esto es: la administración actual NO HA TENIDO LÍMITES PARA VENDER AL PAÍS A PEDAZOS.

Algo similar ocurrió durante el mandato del odiado carlos salinas de Gortari, quien presumió de haber alcanzado, por primera vez en la historia reciente, un superávit en cuanto a los ingresos y egresos anuales, gracias a la venta de paraestatales útiles y con entradas seguras, como Telmex. A la larga aquello resultó una fatalidad porque disminuyó notoriamente la captación de recursos aunque se instituyera el conocido “terrorismo fiscal”.

Podría sintetizarse que la prioridad de peña, de cara a su muy próxima letanía de autoelogios es vendernos que hay confianza entre los extranjeros aunque se siga asesinando a los mexicanos y se reprima, cada día, a los periodistas valientes y libres, no a los malditos mercenarios de la letra impresa quienes, tantas veces, esconden la mano detrás de las bambalinas de sus empresas corroídas.

Las mentiras siguen; los asesinatos y los rencores también. Esto no puede terminar bien de manera alguna… ni con la esperanza puesta en el nuevo régimen.