Estrés infantil enfado en los niños

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El enojo ocasional es normal pero una actitud agresiva requerirá de ayuda psicológica

El hecho de que los niños peque­ños tengan algún que otro be­rrinche es completamente nor­mal. El encuentro con los límites es necesario para su desarrollo, aunque para ellos sea difícil de aceptar. Sin embargo, las cau­sas de enfado en los niños pue­den ser diversas. En ocasiones, lo que parece un desafío resulta en realidad otra cosa. Es importan­te encontrar el motivo del enfado para ayudar a los hijos en su sano crecimiento.

Hay muchas causas de enfado en los niños y es responsabilidad de los padres analizarlas. Aunque forma parte de lo normal que los pequeños se enfaden ante cosas aparentemente sin importancia, una actitud agresiva permanen­te requerirá ayuda psicológica. El llanto, el enojo y hasta actitu­des más audaces como pegar, morder, escupir o decir groserías caen dentro de lo esperable en los enfados infantiles.

El secreto está en el amor

Desde los dos y hasta los seis o siete años, los niños pue­den ser egocéntricos y que­rer todo para sí: ganar en los juegos, ser el cen­tro de atención, ser los primeros, etc. Sin em­bargo, con amabili­dad, hay que ense­ñarles de la presencia de los otros y sus ne­cesidades, iguales a las propias.

Este proceso de apren­dizaje es más difícil en algunos niños, sobre to­do si no reciben la aten­ción necesaria o si se les dificulta demasiado ex­presar sus sentimien­tos. Cada causa de en­fado está relacionada entre sí, y todas merecen el diálogo en familia para que el niño aprenda a ad­ministrar sus propios descontentos.

Hay que buscar ayuda cuando:

 1.- El comportamiento es agre­sivo con riesgos para la integri­dad física propia o de otros.

2.- Dificultad para integrarse en ámbitos escolares o socia­les.

3.- Imposibilidad de jugar y di­vertirse con sus pares.

4.- Enfados ‘exagerados’ en re­lación a la edad.

5.- Permanente desafío a la autoridad de sus padres. En estos casos, lo que los ni­ños expresan es un síntoma de un sufrimiento que no pueden afrontar.

Ayúdalos a relajarse

La buena noticia es que hoy en día abundan los recursos para ayudar a los pequeños a expresar lo que sienten. Exis­te una variada lista de cuentos infantiles que los ayudarán en los que los distintos persona­jes atraviesan situaciones de enojo, alegría, tristeza, etc.