Sheinbaum, igual a papá

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Eduardo Betancourt

elb@unam.mx

Claudia Sheinbaum Pardo, candidata de Morena al Gobierno de la Ciudad de México, ha demostrado estar hecha al modo de su “papá” político, el Peje. Ella dice: “solo nos pueden ganar si hay fraude”. Nótese cómo utiliza el mismo discurso fariseo. Para estos personajes, solo cuando ganan puede haber democracia. Si pierden las elecciones, saldrán con que hubo compra de votos o irregularidades. En síntesis, para ellos el sistema solo funciona cuando los beneficia.

Así son en general los miembros de MORENA. Salvo algunas excepciones, son sujetos farsantes y petulantes, auténticos bandoleros de la vida pública. Son patéticos en general y carentes de valores. Esto es así porque en el actual momento, este partido es auténticamente “el arca de Noé”. El Peje ha reunido a su alrededor a todo tipo de especímenes, gente de lo más disímbola, creamilitantes de izquierda y dizque comunistas, que van de la mano con conservadores y fanáticos religiosos. No se diga corruptos al por mayor. En ese desorden lo mismo caben la Gordillo que los santurrones de PES, y no se digan los ricos explotadores, junto con los oportunistas y ambiciosos de todo jaez. En Morena se han reunido los desertores que por pura codicia han abandonado sus diversos partidos, demostrando su vocación de traidores, interesados solo en obtener beneficios del poder.

La Sheinbaum dice que es una científica. Ante esto, la pregunta obligada es qué anda haciendo de política. Esa consideración es una falsedad, su trayectoria académica es poco destacable, pues lo suyo ha sido siempre la politiquería. Ha sido una “grilla”, agresiva, violenta y ahora se espanta de las protestas en su contra, cuando ella fue bélica contra las autoridades universitarias junto con su marido Carlos Imaz Gisper. Ahora, por razones de conveniencia política, asegura se han divorciado, pero ello es puro cuento, uno más de Caperucita.

La violencia de Claudia, que llegó al exceso de la destrucción de bienes, quedó impune. No fue expulsada porque su progenitora es “influyente” en la Facultad de Ciencias de la UNAM, lugar donde supuestamente es investigadora. En realidad, si lo fuera, debería seguir esa ruta y no ser una mala política que divide en lugar de unir.

La verdad es que la Sheinbaum va a perder, porque carece de honestidad. Su marido Imaz es un ladrón, como lo es el tristemente célebre profesor René Bejarano, esposo de la Padierna, ahora destacada Morenista candidata a Diputada del Peje. Insistiendo en la aspirante Sheinbaum, los electores no deben olvidar sus omisiones, que rayaron en la complicidad, dentro del drama de la muerte de los niños en el colegio Enrique Rébsamen. En ese y otros casos, se ha revelado el otorgamiento de esas licencias, donde la corrupción para entregarlas estuvo presente.