Diario Basta!

Laura León lo menea chabocho

Mi esposo y yo con la Lic. Fernández, Laura León y Albertano

Twitter/@rbigorra

Qué maravilla po­der compartir un buen rato con mi Laura León. Estuvimos jun­tas en el maravilloso Carna­val de Puerto Morelos y desde que nos fuimos a comer es­tuvimos riendo hasta la no­che, cuando nos subió al es­cenario a menear un poco la cintura a ritmo de Suavecito.

La Tesoro se llevó al Caribe mexicano a sus más de 10 mú­sicos, bailarines, equipo de pi­rotecnia y hasta a sus bellas nietas. Por cierto, están her­mosas y la tratan con muchí­sima dulzura. “Ay, abuelita”, le decían, mientras ella esta­ba fascinada cuando la ense­ñé a grabar un boomerang en el Instagram. Aunque hay mu­chas cuentas en las redes con el nombre de La Tesoro, ella me aseguró que no las maneja.

“Vamos, Bigorrita, vamos a ver qué hay de comer”, me di­jo cuando nos vimos en el res­taurante del nuevo Hotel Cid, que está fabuloso. Nos para­mos frente a la barra de ensala­das en el bufete, pero solo aga­rramos crotones. Nos seguimos a la barra italiana y nos servi­mos caneloni, lasagna y spaguet­ti. Puro carbohidrato, porque sabíamos que en la noche, en el show, íbamos a quemar calorías a la hora de menearlo chabocho.

Estuvimos hablando de la televisión. “Estoy muy enoja­da porque le quitaron su pro­grama a Susana y a René”, me dijo. “¿Qué va a pasar en la te­le? Ponen, quitan. ¿Qué es lo qué pasa?”, me preguntó pre­ocupada. Yo me quedé con las ganas de responderle, pe­ro créanme que me hago las mismas preguntas, porque al final del día soy público también, como Laura León.

Laura llegó un par de días antes a su presentación y se encargó de atender a toda la prensa en Quintana Roo. Se dio el tiempo para conocer Puerto Morelos de la mano de su Pre­sidenta Municipal, la Lic. Lau­ra Fernández. Se tomó fotos con todos en el hotel y con la gente del pueblo, ni se diga. Me asom­bró también que venían muchos de Tabasco. Tiene un público fiel que la sigue a donde se presente.

Algunos subieron al camper donde ella esperaba minutos an­tes de la presentación. “¿No te pones nerviosa antes de subir?”, le pregunté, mientras se veía fa­bulosa toda vestida de blanco con sus brillos y flecos. “¿Nervio­sa? Para nada, mi Bigorrita, todo sale bonito si uno está tranquilo y paciente”. Me dijo con despar­pajo. Y así la percibo, tranquila.

Ella come despacio, camina sua­ve, contoneando las caderas y sa­be lo que trae y lo presume con gracia. Hasta mi marido se puso nervioso cuando la tuvo a un la­do. Nos echamos a reír por­que de veras que es se­rio Alejandro y ja­más lo había visto con los ojitos bri­llosos con algu­na otra amiga aris­ta, pero La Teso­ro es La Tesoro. Ya cuando la vio con to­da la producción enci­ma me dijo: “No cabe du­da que ya no hay estrellas”.

Ella es tan auténtica, tan orgá­nica, cae bien por ser tan natural en su trato; y cuando se sube al escenario se dirige al público tal cual la acabaste de ver en el cam­per. Los tenía a todos con la boca abierta. A mujeres, hombres, ni­ños, todos le aplaudían y la admi­raban a ritmo de El hombre es co­mo el oso, Mujeres engañadas, Menéalo sabroso y todos sus éxitos. Mi querido Alberta­no también se su­mó a la fiesta y ter­minamos los tres junto a la Lic. Lau­ra Fernández, dan­do brincos en el esce­nario. Subimos a entre­garle un reconocimiento a Laura León y ya no nos dejó ba­jar. La noche anterior El Papirrín y yo lo hicimos con Merenglass.

En época de carnaval se vale todo y más cuando estamos en­tre amigos. Como bien me re­cordó Ramón Glass, nos co­nocemos desde el inicio de nuestras carreras y seguimos dando cintura. Bueno, que se le va a hacer si una es caribe­ña y cuando nos ponen me­rengue o cumbia, como Laura León, lo meneamos chabocho.

¡A gozar que el mundo se va a acabar! Ya arrancó febrero y además de ser el mes del romance, también es el mes de la rumba gracias a los carnavales. Me dijo el má­nager de Laurita que va a es­tar presentándose en va­rios lugares en esta tempora­da, así que súmate a la fiesta de La Tesoro, mientras nos lee­mos próximo viernes en El manual de la buena esposa.