Diario Basta!

Con todo y metidas de pata, estuvimos en el festejo de Doña Eva

“Mamá: ¿ya acabó la música?”, dijo Rafaella en cuanto el coro terminó de cantar en la Misa de Acción de Gracias de doña Eva Mange. Yo quería desaparecer de la sala de la casa de Laura Zapata. Se hizo un silencio, Rafaella habló, y todos soltaron la carcajada, Thalía incluida. ¡Qué pena!

Agarré a mi hija y me bajé las escaleras. Me escabullí.  Desaparecí de la vista de todos y nos fuimos a jugar con Michaela Bisogno y mi comadre Cris a un saloncito muy mono que Laurita tiene al lado  de la alberca, donde después fue el convivio. Por cierto, qué menú se aventó La Zapata. Todo estaba delicioso.

Yo me senté con Sylvia Pasquel y estuvimos entrándole a todo. Ensalada con frutos rojos, pasta corta, salmón, medallones de carne, y puso una mesa de dulces súper variada.

El acompañamiento musical estuvo a cargo del mariachi que le cantó Las mañanitas a doña Eva y varios grupos musicales, entre ellos un cuarteto que tocó divino. Esta parte ocurrió alrededor de la alberca, donde Laura dispuso unas 15 mesas arregladas muy monas. A este espacio Thalía nunca bajó pues después de la Misa la mayoría de los invitados estuvieron tomándose la foto del recuerdo con ella en la sala.  Ella, muy simpática,  estuvo tomándose la selfie con todos durante más de una hora. Muy agradable nos saludó cuando llegamos y estuvo chuleando mucho a las niñas. A la Michaela y a Rafaella.

Después supe que además del pastel de varios pisos que le regaló a la abuelita con los nombres de Tommy, su esposo, y el de sus hijos, también le mandó a hacer una pared de flores que decía Eva. Aquí les comparto la imagen. Hermosa.

Si Thalía estuvo muy simpática con todos, también Laura como buena anfitriona. Estuvo de mesa en mesa atendiendo a los invitados  y principalmente apapachando a la abuelita. A cada rato le daba un beso, un abrazo. Hasta le leyó unas palabras que  le escribió en el 99, cuando doña Eva se vino a vivir con ella.

Yo fui con mi hija y mi tía, que vino de Cuba a pasarse unos días en casa. Mi tía estaba encantada por los 100 años de doña Eva. Y quién no, si es una maravilla verla bien, sana, contenta. Durante la comida estuvo cantando canciones con los grupos musicales y estuvo muy apapachada, no solo por las nietas, también por varias amigas que llegaron al mega festejo.

De la farándula estuvo Lucía Méndez. Muy feliz me dijo que ya no quedan boletos para su concierto en El Lunario y que por eso abrió nueva fecha. Estuvo también mi compadre Bisogno, con el que me tomé un martini de pepino en la entrada. Cuando empezó la Misa soltamos los tragos, por respeto, y después nos dimos cuenta que los pusimos en un nicho donde Laurita tiene las fotos de su difunto padre, por cierto muy guapo. Nada, que en cuestión de protocolo, no dimos una.

A pesar de las metidas de pata, la pasamos de maravilla. Gracias a Laura Zapata por invitarnos a esa fantástica pachanga por los 100 años de la querida Eva Mange.

Si alguna vez hubo diferencias o si todavía las hay entre hermanas, allí fui testigo de que ambas estuvieron para agasajar a la abuelita en el mejor ambiente y con la cordialidad y el cariño por delante. Problemas tenemos en todas las familias, pero cuando se trata de festejar una vida como la de Eva, bien por Laurita y Thalía, que estuvieron juntas para brindarle a la abuela todo el amor posible.

¡A gozar, que el mundo se va a acabar! Dios le siga regalando salud a doña Eva y nos permita a todos vivir tantos años como la abuelita más famosa de México. Pero así, con fortaleza, con alegría y con ganas de festejar. Con emoción  por cantar con las nietas, con el mariachi, con el trío. ¡Viva la vida! Felices 100 años, doña Eva. Bravo, Laurita, qué fiestononón le diste a tu abuelita. Nos leemos próximo viernes en El manual de la buena esposa.

¡UP’S, SE ME SALIÓ!

La que está más que orgullosa y feliz con su hijo Carlos López Estrada, es mi querida Carla. La productora no para de aplaudir el trabajo del joven cineasta. Resulta que Robert Redford, fundador del famoso Festival de Cine de Sundance, y John Cooper, presentaron el estreno de su ópera prima.

El hijo de la exitosa productora rodó Blindspotting y recién presentó su película en el famoso festival. Tenemos un chat varios amigos y ahí Carla nos compartió el video de Robert Redford presentando a su retoño. Ahí también nos dijo: “Orgullosa y emocionada de ver a mi hijo en las ligas mayores, gracias a Dios”. Qué bonito se ha de sentir como mamá, ¿no creen? Se supone que no debería compartirles qué pasa en los chats de los amigos,  pero… ¡Up’s, se me salió!