Estrés postraumático

49

Ahora tenemos herramientas más avanzadas que en aquel entonces y podemos hacer diferencias, ya que existe la credencial de elector y otro tipo de comprobantes para acreditar personalidad y propiedad”, dijo Nuñez Monreal.

De la misma manera, destacó que en este tipo de situaciones que involucran desastres naturales, la ayuda fluye a raudales, pero pasan semanas y los afectados, entre adultos mayores, mujeres embarazadas y niños, siguen sufriendo en los campamentos inundaciones, frío, ataques de fauna nociva, carencia de energía eléctrica, hacinamiento y otros problemas.

A más de tres semanas de que se registró el sismo, los médicos y especialistas señalan que en amplios sectores de la población se comienza a presentar el “Estrés Postraumático” (TEPT), que no es más que una angustia permanente que puede afectar a los niños, adultos mayores y mujeres, fundamentalmente y que si no se atiende oportunamente, puede tener secuelas graves, tanto de comportamiento como de desarrollo de otras enfermedades.

Las personas que experimentan un evento traumático (guerra, desastres naturales, abuso sexual, entre otros), a menudo suelen desarrollar un tipo específico de patología clínica conocida como Síndrome de Estrés Postraumático que frecuentemente está asociada a una serie de trastornos con una fuerte incidencia negativa en la mayoría de los casos, en todos los aspectos de la vida cotidiana de quienes lo padecen.

El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es una enfermedad real que puede causar problemas como: Flashbacks o el sentimiento de que el evento está sucediendo nuevamente; dificultad para dormir o pesadillas; sentimiento de soledad; explosiones de ira y sentimientos de preocupación, culpa o tristeza.

El TEPT comienza en momentos diferentes dependiendo de la persona. Los síntomas de trastorno pueden empezar inmediatamente después del evento traumático y permanecer.

Otras personas desarrollan síntomas nuevos y más serios meses o hasta años más tarde. El trastorno de estrés postraumático le puede afectar a cualquiera, incluso niños.

El tratamiento puede incluir terapia de conversación, medicinas o una combinación de ambas. El tratamiento puede tomar de seis a 12 semanas. Para algunas personas, puede ser más largo. En particular en el caso de los veteranos de la guerra de las Islas Malvinas, que no tuvieron la posibilidad de contar con asistencia psicológica.