Visitas
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- En diez años los paros de actividades que han realizado los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) han generado que se pierdan más de 130 días de clases, con lo que las afectaciones a millones de estudiantes han sido mayúsculas.
Dichas afectaciones se han dado, principalmente en estudiantes de los estados de Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, que son las entidades de donde arribaron mayoritariamente los docentes disidentes que por 21 días realizaron una huelga con plantón en calles del primer cuadro de la Ciudad de México.

Los paros de parte de la disidencia magisterial se han convertido en una forma de presión a las autoridades federales para que sus demandas sean atendidas, aunque las secuelas son una deficiente formación académica en los alumnos del nivel básico.
Hace unos días Diario Basta publicó que son justamente los estados donde la Coordinadora realiza sus paros de manera frecuente, donde más deserciones escolares se dan en nivel primaria, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Michoacán, Zacatecas y Ciudad de México es donde más altos porcentajes de abandono de las aulas se registra.
La cantidad de días que se han perdido en la última década es equivalente a dos terceras partes de un ciclo escolar completo.
Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), el ciclo escolar en México para educación básica tiene una duración oficial de entre 185 a 200 días efectivos de clases, lo que equivale a un periodo aproximado de 10 meses. Inicia a finales de agosto o principios de septiembre, y concluye a mediados de julio del año siguiente, por lo que, con los 130 días, más de 4 meses, se ha perdido una cantidad importante de actividades.
De acuerdo con reportes de la dependencia educativa federal, más de un millón cuatrocientos mil menores fueron afectados por la más reciente suspensión de actividades de parte de los maestros integrantes de la CNTE.