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Diego Raya
Ciudad de México.- Las terminales de autobuses de Tasqueña, del Poniente (TAPO) y del Norte representan puntos de movilidad importantes para los capitalinos. Sin embargo las instalaciones se encuentran lejos de ofrecer las mejores condiciones en materia de instalaciones y seguridad.
La TAPO: pisos cuarteados y basura
La Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO) ofrece múltiples rutas hacia el norte y sur del territorio nacional. Se calcula que este complejo recibe diariamente a 44 mil pasajeros, los cuales se movilizan en las 3 mil corridas diarias que salen desde este inmueble.

Pese a la importancia de la TAPO para la movilidad de miles de personas, también es posible notar algunas deficiencias. Por ejemplo, en lo referente a limpieza, en el círculo central del inmueble existen múltiples áreas donde la acumulación de basura es inevitable; la existencia de comida en los costados atraen a animales —particularmente palomas—.
Además, la distribución de los pasillos de conexión entre el círculo central y la zona de llegadas, aunado a la falta de botes de basura permite que los usuarios abandonen cualquier clase de desperdicios: desde servilletas hasta restos de comida, al igual que vasos de café y botellas de refresco.
En lo referente a instalaciones, también salen a relucir las deficiencias: por ejemplo, en uno de los túneles de conexión entre el anillo central y la zona de llegadas, existen paredes donde los azulejos se han despegado o, de plano, lucen con grietas que parten en múltiples pedazos la pieza de mosaico.
En el mismo sentido, en la zona de llegadas las condiciones del piso impiden transitar con normalidad, pues en algunos casos las piezas de concreto están levantadas y, en otros sitios, el concreto se encuentra cuarteado, lo que resulta peligroso para personas que requieren de bastones, andaderas o sillas de ruedas para movilizarse por el inmueble.
Terminal del Norte, con condiciones particulares para arribar
Esta central comparte características con su similar del oriente en materia de dimensiones, pues cuenta con ocho salas de salida y un área de llegada, por lo que podría ser sencillo perderse al interior del recinto.
En este lugar lo más complicado para los usuarios es el arribo, pues las inmediaciones de la terminal se encuentran con multiples personas sin hogar que usan la estructura del transporte público para refugiarse y pernoctar. Por lo tanto, es posible ubicar algunos olores a orines en la antesala de esta terminal.
Con relación a las instalaciones, esta central recibió algunas adecuaciones durante los ejercicios fiscales pasados, por lo que luce renovada y eficiente en los muros y puntos de venta, con pisos sin basura y botes de basura en los pasillos de mayor afluencia.
Sin embargo, las renovaciones olvidaron realizar cambios en el piso de la terminal, pues los mosaicos grises característicos se encuentran desgastados, cuarteados y despedazados en algunos casos, según se comprobó durante recorrido de Diario Basta.
Tasqueña: insegura y complicada ubicación
Por su parte, la Terminal del Sur permite conexiones con distintos puntos ubicados al sur del país, especialmente con los estados de Morelos, Oaxaca, Guerrero y Veracruz. Las instalaciones son significativamente más reducidas que sus pares de oriente y norte, por lo que las aglomeraciones de pasajeros en las zonas de salida son frecuentes.
Además, en la sala 1 para salidas el espacio destinado a la zona de espera es tan reducido que tanto pasajeros como equipaje se encuentran a la mitad de los pasillos, lo que ralentiza el flujo de los usuarios al intentar abordar sus autobuses.
A diferencia de sus similares del norte y oriente, para llegar a esta terminal desde el transporte público es necesario sortear el CETRAM de Tasqueña, el cual tiene múltiples pasillos y salidas, por lo que es posible perderse en alguna zona de los puestos ambulantes.
Además, el estacionamiento del complejo no es seguro, pues Diario Basta platicó con Luis Castillo, quien sufrió el robo de su motocicleta en este sitio el pasado 11 de junio, a plena luz del día y sin que los vigilantes tuvieran conocimiento de la situación.
De acuerdo con la versión del afectado, el hurto de la unidad ocurrió entre las 9 de la mañana y las 2 de la tarde, y refirió la posibilidad del robo porque en la zona donde estacionó la motocicleta, únicamente encontró los restos del candado de una llanta, el cual lucía manipulado a la fuerza.
Es así que estas opciones de movilidad hacia los estados del país cuentan con puntos a favor, pero también con condiciones de seguridad, movilidad peatonal y accesibilidad deficientes en casos puntuales. En esa línea, quienes arriban desde fuera de la capital son recibidos por los mismos aspectos de ineficacia.