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MARIO LÓPEZ
GRUPO CANTÓN
Deuda heredada, presión financiera y obras millonarias marcan primer año y medio de gobierno en Tlalnepantla esto luego de que la demarcación enfrenta una compleja situación económica durante 2025 y 2026, en medio de una administración encabezada por Raciel Pérez Cruz.

Al inicio de su gestión, el gobierno municipal informó que recibió una deuda superior a los 2 mil 578 millones de pesos heredada de la administración anterior encabezada por Marco Antonio Rodríguez Hurtado, incluyendo compromisos financieros del Ayuntamiento y del organismo operador de agua OPDM. Entre los pasivos reportados destacaron adeudos de corto plazo, pagos pendientes y obligaciones laborales.
Durante 2025, el Ayuntamiento anunció una inversión histórica superior a mil 117 millones de pesos para obra pública, destinada principalmente a repavimentación, rehabilitación de vialidades, luminarias, drenaje, seguridad pública y agua potable. El gobierno municipal aseguró que parte de los recursos fueron orientados a colonias con rezagos históricos en infraestructura urbana.
Sin embargo, los rezagos persisten en distintas zonas del municipio. Habitantes continúan denunciando problemas de escasez de agua, fugas, inseguridad, deterioro de calles, basura y deficiencias en alumbrado público. Además, informes del Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México advirtieron durante 2025 presiones financieras derivadas de deuda de corto y largo plazo, así como riesgos económicos en el OPDM relacionados con litigios y obligaciones contingentes.
Para 2026, el Cabildo aprobó un presupuesto superior a 6 mil millones de pesos, considerado el más alto en la historia municipal, con más de mil 600 millones dirigidos a infraestructura y obra pública. La administración local sostiene que busca consolidar un proceso de saneamiento financiero y recuperación de servicios, aunque especialistas advierten que el peso de la deuda y los compromisos heredados continúan representando un desafío para las finanzas municipales.