Visitas
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
CIUDAD DE MÉXICO.- El sueño mundialista de México llegó a su fin en el Estadio Azteca. Aunque el equipo dirigido por Javier Aguirre puso en aprietos a Inglaterra y jugó con superioridad numérica durante buena parte del segundo tiempo, no logró concretar la remontada y terminó cayendo 3-2 en los octavos de final de la Copa del Mundo.
La fecha del 5 de julio estaba marcada como una posible jornada histórica para el futbol mexicano. Desde horas antes del silbatazo inicial, miles de aficionados abarrotaron el Coloso de Santa Úrsula con la ilusión de ver al Tricolor eliminar a una de las selecciones favoritas para conquistar el campeonato. El ambiente fue de fiesta, con música, color y un estadio completamente entregado, aunque una intensa lluvia obligó a retrasar el arranque del compromiso durante una hora.
Ya con el balón en movimiento, México mostró personalidad desde el inicio. El conjunto nacional salió a disputar el partido sin complejos, dominando varios lapsos del primer tiempo. Gilberto Mora volvió a destacar en la zona de creación y Raúl Jiménez estuvo muy cerca de inaugurar el marcador con un par de remates de cabeza que fueron bien resueltos por Jordan Pickford.

Cuando mejor se encontraba el Tricolor, Inglaterra aprovechó su primera gran oportunidad. Al minuto 36, Bukayo Saka envió un servicio preciso al área que Jude Bellingham conectó de cabeza para vencer al guardameta mexicano y colocar el 1-0.
El golpe fue inmediato. Apenas dos minutos después, una pérdida de balón de Gilberto Mora en el mediocampo permitió un rápido contragolpe encabezado por Declan Rice. La jugada terminó nuevamente en los pies de Bellingham, quien definió con tranquilidad para firmar su segundo tanto de la noche y ampliar la diferencia.
Lejos de venirse abajo, México reaccionó antes del descanso. Al minuto 42, tras un rebote originado por un tiro libre, Julián Quiñones apareció oportunamente dentro del área para empujar el balón al fondo de la red y devolver la esperanza a la afición con el 2-1.
En la segunda mitad, el panorama parecía favorecer al conjunto mexicano. Al minuto 53, Jarell Quansah recibió la tarjeta roja tras una fuerte entrada, dejando a Inglaterra con diez futbolistas. Sin embargo, cuando el empate parecía estar más cerca, el árbitro marcó un penal para los europeos y Harry Kane convirtió desde los once pasos para colocar el 3-1.
La respuesta del Tricolor no tardó en llegar. Apenas unos minutos más tarde, Raúl Jiménez también cobró con éxito un penal y volvió a acercar a México en el marcador. Con la ventaja numérica sobre el terreno de juego, los dirigidos por Aguirre tomaron el control del partido, adelantaron líneas y sometieron a Inglaterra durante el tramo final.
Los minutos finales se jugaron prácticamente en territorio inglés. Impulsado por el apoyo incondicional de la afición, México buscó el empate por todos los caminos, pero la defensa europea resistió la presión y consiguió mantener la mínima diferencia hasta el silbatazo final.
Con este resultado, Inglaterra avanzó a los cuartos de final, mientras que la Selección Mexicana se despidió del Mundial entre el reconocimiento de su gente. Pese a la eliminación, el equipo dejó una imagen competitiva frente a uno de los principales candidatos al título y mostró señales alentadoras sobre el potencial de esta generación de futbolistas.