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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El incendio que dañó parte de la techumbre del Instituto Cenca durante las festividades del Paseo de la Agricultura en Metepec, generó preocupación entre padres de familia, quienes exigieron a las autoridades adoptar medidas más estrictas para regular o prohibir el uso de pirotecnia en áreas habitacionales y cercanas a centros educativos.

La petición fue dirigida al gobierno municipal y a la administración estatal, luego de que un artefacto explosivo presuntamente alcanzara la cubierta del inmueble y provocara un incendio que obligó a la movilización de cuerpos de emergencia.
Aunque el incidente no dejó personas lesionadas, la comunidad educativa considera que lo ocurrido expuso una situación de riesgo que pudo tener consecuencias mayores.
Los firmantes señalaron que el percance debe ser analizado más allá de los daños materiales, ya que ocurrió en un entorno donde diariamente convergen estudiantes, maestros, personal administrativo y familias. Consideraron que la cercanía entre actividades con pirotecnia y espacios escolares representa un factor de vulnerabilidad que requiere atención inmediata.
En el documento entregado a las autoridades, los padres sostienen que la problemática también impacta a vecinos de la zona, quienes constantemente enfrentan detonaciones cerca de sus hogares. Indicaron que el ruido, la dispersión de residuos y el riesgo de incendios generan preocupación entre quienes habitan en sectores próximos a las celebraciones tradicionales.
Asimismo, destacaron que los efectos alcanzan a mascotas y personas sensibles a los estruendos, además de representar una amenaza para inmuebles donde existen instalaciones de gas, materiales combustibles o estructuras susceptibles a incendiarse por la caída de fragmentos encendidos.
Los inconformes solicitaron una revisión de los permisos otorgados para el uso de artificios pirotécnicos y pidieron fortalecer la supervisión durante eventos masivos. También propusieron valorar opciones que permitan conservar las expresiones culturales y religiosas sin poner en riesgo a la población.
La comunidad educativa insistió en que la prevención debe colocarse como prioridad para evitar que un hecho similar ocurra nuevamente. Consideraron que el incendio registrado en el plantel constituye una advertencia sobre los riesgos que persisten cuando la pirotecnia se utiliza en espacios rodeados de viviendas, escuelas y establecimientos de servicio.