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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La aparición de grietas, hundimientos y socavones mantiene en riesgo a decenas de familias de Toluca, mientras el gobierno municipal carece de un programa público para revisar las viviendas dañadas, atender las zonas afectadas y establecer medidas de protección.
Los reportes se concentran en puntos como la colonia Jesús Carranza, Calzada del Pacífico y avenida Flores Magón. Habitantes han documentado fracturas en muros, pisos y vialidades; algunos aseguran que debieron apuntalar sus casas o abandonar temporalmente los inmuebles ante el temor de un colapso.

Pese al aumento de afectaciones, el miércoles el alcalde Ricardo Moreno Bastida pidió “guardar la calma” y esperar los resultados de una investigación del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sostuvo que todavía no existe evidencia técnica para atribuir los movimientos del terreno a la rehabilitación u operación de pozos.
El llamado fue considerado insuficiente por los vecinos, quienes reclaman que la administración local no ha presentado dictámenes individualizados, rutas de evacuación, refugios temporales ni apoyos para reparar las construcciones. Advierten que esperar una conclusión académica no elimina el peligro actual. Moreno Bastida recordó el caso de la colonia Humboldt, donde la inconformidad ciudadana derivó en la suspensión temporal de trabajos.
También cuestionó una investigación relacionada con la Facultad de Ingeniería de la UAEMex, al considerarla particular y señalar que contenía información incorrecta. La postura del edil ha incrementado la incertidumbre porque el ayuntamiento no ha difundido un diagnóstico propio que descarte afectaciones mayores. Tampoco ha informado cuántas casas presentan daños, cuáles pueden continuar habitadas ni qué dependencia asumirá los costos de una posible evacuación.
El presidente municipal defendió la continuidad de la extracción subterránea al indicar que los pozos abastecen aproximadamente a 36 por ciento de los habitantes. Añadió que en el acuífero del Valle de Toluca existen cerca de mil 400 aprovechamientos, de los cuales poco más de 130 corresponden al municipio. La necesidad de mantener el suministro, sin embargo, no exime a la autoridad de investigar la relación entre la explotación del acuífero, la pérdida de humedad del subsuelo y la subsidencia. Los afectados exigen que especialistas independientes participen en el análisis y que los resultados sean públicos.
