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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- Ernestina Godoy Ramos, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), dio a conocer que la dependencia a su cargo halló y cateó a una bodega rentada por el exvicealmirante de la Secretaría de Marina (Semar), Manuel Roberto Farías, en la cual se localizaron documentos de seguridad nacional considerados como reservados y confidenciales.
Por medio de un mensaje Godoy Ramos, expuso que dicho hallazgo comprende parte de la operación de la red de huachicol fiscal que involucra a Manuel Roberto Farías y Fernando Farías, conocidos como “Primos”.
En su mensaje, la fiscal federal en la que implica al ahora detenido exalmirante de la Sebmar, Fernabndo Farías, quien se encuentra en prisión en el Penal Federal del Altiplano.

“Me refiero a la red criminal que en 2024 fue denunciada por el Almirante Rafael Ojeda Durán, al doctor Alejandro Gertz a quien expuso elementos de posibles actividades ilícitas vinculadas con integrantes de la institución naval. Ese fue el origen que nos permitió conducir investigaciones y dar, bajo el nuevo modelo de investigación de esta Fiscalía, uno de los golpes más importantes contra el contrabando de hidrocarburos. Esto es, el aseguramiento de diez millones de litros de diésel contenidos en un buque en el puerto de Altamira, Tamaulipas”, indicó.
La exconsejera jurídica de la Presidencia, apuntó que detrás de la operación ilegal de ese buque no había un contrabandista en solitario, sino una compleja red criminal, en la que Manuel Roberto Farías y Fernando Farías destacaban, para asegurar capacidad de importación, traslado, almacenamiento y distribución del hidrocarburo ingresado de manera ilegal.
Como resultado del cateo de una bodega que Roberto “N” arrendaba en la capital del país, se encontraron además de objetos de lujo, listas de aduanas marítimas, expedientes de personal naval y altos mandos de la institución, documentación de seguridad nacional clasificada como reservada / confidencial y armas sin el debido registro.
Refirió que cómplices, presuntamente repetían una y otra vez la trama ilegal. Esto es, los buques zarpaban principalmente desde Texas cargados de hidrocarburo, el cual se declaraba como aceite o aditivo para cambiar su tratamiento fiscal. Servidores públicos y agentes aduanales coludidos recibían pagos por cada embarque que se dejaba pasar.
