Síguenos

¿Qué estás buscando?

EdoMex

Rezago ambiental y nula estrategia

Visitas

REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN

El reforzamiento de la supervisión a verificentros anunciado por el Gobierno del Estado de México representa un reconocimiento implícito de que el programa de verificación vehicular no ha alcanzado los resultados esperados en materia ambiental, pese a mantenerse como una de las principales obligaciones para los propietarios de automóviles.

Con un parque vehicular superior a los 9.9 millones de unidades, la entidad enfrenta un bajo nivel de cumplimiento.

Datos difundidos durante 2026 indicaron que apenas poco más de una tercera parte de los vehículos había realizado la verificación durante el primer semestre, dejando a millones de automotores circulando sin una revisión efectiva de emisiones contaminantes.

A pesar de ello, la estrategia gubernamental se ha concentrado en endurecer requisitos administrativos para acceder al trámite, al exigir que los propietarios no registren adeudos de tenencia, multas o irregularidades en sus documentos. La medida fortalece el control fiscal, pero no constituye una garantía de reducción en los niveles de contaminación atmosférica.

Las contingencias ambientales registradas en la Zona Metropolitana del Valle de México durante los últimos meses evidencian que la calidad del aire continúa representando un desafío. En ese contexto, especialistas coinciden en que los anuncios oficiales privilegian operativos, sanciones y revisiones a verificentros, mientras persisten cuestionamientos sobre la inspección a corredores industriales, transporte de carga, unidades de combustibles pesados y otras fuentes fijas que generan una proporción importante de emisiones.

El contraste ha alimentado críticas hacia la política ambiental estatal, al considerar que el esfuerzo institucional mantiene una mayor presión sobre los automovilistas particulares que sobre los sectores con mayores niveles de contaminación. El nuevo esquema de vigilancia busca reducir irregularidades dentro de los centros de verificación; sin embargo, aún permanece pendiente demostrar que dichas acciones se traduzcan en una mejora medible de la calidad del aire.

Los resultados observados hasta ahora muestran que el programa enfrenta rezagos en cobertura, supervisión y eficacia ambiental. En consecuencia, el anuncio de nuevas inspecciones refleja más la necesidad de corregir deficiencias acumuladas que la consolidación de una estrategia exitosa para disminuir las emisiones contaminantes en el Estado de México.

Te puede interesar

Advertisement