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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La exigencia de seguridad para operadores del transporte público derivó el martes en un bloqueo sobre los carriles laterales de Periférico Norte, frente al Parque Naucalli, donde decenas de conductores del municipio de Melchor Ocampo se concentraron para denunciar presuntos actos de intimidación relacionados con el funcionamiento de sus rutas.

La movilización inició durante las primeras horas de la mañana y generó complicaciones para miles de personas que diariamente utilizan esta vialidad para trasladarse hacia centros laborales, planteles educativos y distintos puntos de la Zona Metropolitana del Valle de México.
La presencia de unidades detenidas obligó a numerosos automovilistas a buscar rutas alternas para continuar su trayecto.
Los inconformes señalaron que desde hace varios meses enfrentan presiones constantes por parte de integrantes de la agrupación identificada como TUTRAM.
De acuerdo con sus testimonios, el conflicto se centra en la exigencia de pagos económicos para poder operar, situación que, aseguran, ha derivado en amenazas directas contra quienes rechazan incorporarse a dicha estructura.
Los transportistas afirmaron que algunos compañeros han sufrido hostigamiento, despojo de pertenencias y agresiones físicas. Estas condiciones, sostienen, han generado incertidumbre entre quienes diariamente prestan servicio a usuarios de diversas comunidades del norte del Estado de México.
Familiares de los operadores expresaron preocupación por el ambiente de inseguridad que rodea a las rutas de transporte. Indicaron que el problema no sólo afecta a los conductores, sino también a las personas que dependen de este servicio para trasladarse a sus actividades cotidianas.
Advirtieron que el temor a posibles represalias ha provocado que algunos trabajadores opten por dejar de circular o modificar sus recorridos habituales.
Durante la manifestación, los participantes insistieron en la necesidad de que autoridades estatales y federales investiguen las denuncias y establezcan mecanismos que permitan proteger a quienes laboran en el sector. Señalaron que la falta de respuesta institucional ha contribuido a que la problemática se mantenga y se extienda entre distintas rutas de la región.
Mientras se desarrollaba la protesta, elementos de seguridad permanecieron en el sitio para vigilar el desarrollo de la concentración. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición los inconformes mantenían su postura de continuar con las acciones de presión hasta obtener una respuesta formal que garantice condiciones seguras para desempeñar su actividad.
La manifestación también evidenció la preocupación de vecinos, comerciantes y usuarios, quienes consideran indispensable atender el problema de fondo para evitar que la violencia y las presuntas prácticas de coerción continúen afectando la prestación del servicio y la tranquilidad de las comunidades involucradas.