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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La inseguridad se ha convertido en una de las principales preocupaciones para los habitantes de Santiago Acutzilapan, en el municipio de Atlacomulco reconocida por su intensa actividad comercial y manufacturera.
Durante las últimas semanas, comerciantes locales reportaron un aumento en los robos con violencia, los asaltos a clientes y los intentos de extorsión telefónica que afectan tanto a propietarios de negocios como a sus familias.
En denuncias realizadas a Edomex Hoy, exponen que la situación genera inquietud entre quienes dependen de la venta de productos elaborados en talleres y comercios de la localidad. Cada fin de semana, cientos de visitantes acuden a realizar compras, lo que representa una fuente fundamental de ingresos para numerosas familias. No obstante, esa misma dinámica económica ha sido aprovechada por delincuentes que identifican horarios de mayor movimiento y posibles objetivos para cometer ilícitos.

De acuerdo con testimonios de locatarios, los delincuentes utilizan información obtenida de redes sociales para contactar a comerciantes y exigir depósitos de dinero mediante amenazas. Algunos afectados señalaron que las llamadas se han vuelto recurrentes y que muchas personas prefieren no denunciar por temor a represalias o por desconfianza en los procesos de investigación.
Autoridades municipales reconocieron que los reportes relacionados con extorsiones telefónicas han incrementado, particularmente entre personas que promocionan mercancías a través de plataformas digitales. Ante este escenario, la Dirección de Seguridad Pública reforzó los patrullajes terrestres y la presencia preventiva en áreas comerciales de mayor concentración.
A pesar de ello, habitantes de la comunidad consideran que la vigilancia no ha logrado contener completamente los delitos. Aseguran que continúan registrándose robos en establecimientos y hechos delictivos que deterioran la percepción de seguridad en una localidad cuya economía depende en gran medida del flujo constante de compradores provenientes de distintos municipios.
La preocupación también se refleja en la vida cotidiana de las familias. Algunos comerciantes han modificado horarios de trabajo, limitan desplazamientos y extreman precauciones para evitar convertirse en víctimas de la delincuencia. Otros optaron por cerrar más temprano o evitar permanecer solos en sus negocios.
Representantes del sector comercial solicitaron una estrategia integral que contemple labores de inteligencia, investigación y seguimiento de denuncias para identificar a quienes operan en la región. Consideran que la presencia policial resulta necesaria, pero insuficiente si no se acompaña de acciones orientadas a desarticular las estructuras delictivas responsables de los ilícitos.
Mientras tanto, la comunidad continúa exigiendo condiciones que permitan desarrollar sus actividades económicas sin miedo y garantizar la seguridad de quienes sostienen con su trabajo gran parte de la economía local.