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Diego Raya
Ciudad de México.- Mientras que el Estadio Ciudad de México se encuentra a menos de 10 días de recibir la inauguración de la Copa del Mundo, en la capital existen ame-nazas por parte de docentes y colectivos buscadores para boicotear la justa mundia-lista, amenazas que se reflejan mientras continúa la cuenta regresiva.

En el caso de los miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Edu-cación (CNTE), los docentes mantienen un plantón en las inmediaciones del Zócalo capitalino desde el pasado 27 de mayo. Los dirigentes han señalado la omisión de las autoridades educativas para resolver problemas con la Ley Issste del 2007, así como la necesidad de un aumento de salario.
Por lo tanto, dicha organización es la principal candidata a realizar un posible boicot durante la celebración de la Copa Mundial, no solo por la fuerza en materia de agre-miados a nivel nacional, sino por los disturbios que los docentes han ocasionado en estos, como el bloqueo de vialidades y destrozos en el inmueble de la Secretaría de Educación Pública —en Avenida Universidad—.
Posterior a ello, los colectivos de madres buscadoras también han aprovechado el foco mediático internacional para presionar a las autoridades a redoblar esfuerzos en la búsqueda de desaparecidos, pues existe un descontento social con la prioridad del gobierno en la organización de la justa mundialista.
En otra instancia, las trabajadoras sexuales también sostienen diversos desconten-tos sociales con las autoridades capitalinas, principalmente por las obras realizadas en Calzada de Tlalpan, las cuales han bajado el rendimiento de sus ingresos.
Aunque sin movilizaciones al momento, colectivos contra la gentrificación también mostraron rechazo a la priorización de la Copa del Mundo por sobre otros asuntos importantes para la capital; incluso estudiantes de nivel superior —del IPN—, han sacado músculo en las últimas semanas, con el bloqueo de vialidades, las cuales paralizarían la ciudad en caso de presentarse durante el evento deportivo.
En el caso de movilizaciones procedentes fuera de la capital, organizaciones de transportistas, agrarias y de campesinos tienen la convocatoria para bloquear vías de acceso a la capital, lo cual imposibilitaría el uso de carreteras tanto de entrada como de salida a la Ciudad de México