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Juan R. Hernández
Ciudad de México.- Con mazos, tubos, petardos y amenazas de boicotear el Mundial FIFA 2026, integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) desataron una jornada de caos en el Centro Histórico, donde comerciantes reportaron pérdidas de hasta 80% en ventas debido al cierre de calles y al ambiente de tensión que paralizó la zona.

La movilización arrancó desde el Ángel de la Independencia y avanzó por Paseo de la Reforma rumbo al Zócalo capitalino. A lo largo del trayecto, grupos de maestros de la Sección 14 de Guerrero protagonizaron actos vandálicos y enfrentamientos con elementos de seguridad, mientras la dirigencia nacional llamaba sin éxito a mantener el orden.
Uno de los momentos más tensos ocurrió sobre avenida Reforma, en la esquina de Lafragua, donde encapuchados vandalizaron las instalaciones de la Torre Bienestar. Armados con tubos y mazos, rompieron cristales y dañaron puertas del inmueble federal, mientras otros manifestantes lanzaban cohetones y petardos.
Minutos después, al avanzar hacia avenida 20 de Noviembre y Venustiano Carranza, los docentes intentaron derribar las vallas metálicas colocadas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana para impedir el acceso al Zócalo. Policías respondieron utilizando extintores para contener el avance y dispersar los explosivos lanzados por los manifestantes.
La tensión aumentó cuando una grúa atravesada sobre Izazaga bloqueó parcialmente el paso del contingente. Integrantes de la CNTE reaccionaron golpeando el vehículo con tubos y mazos hasta romper cristales, además de lanzar un cohetón contra la unidad.
Durante la protesta, los maestros reiteraron su exigencia de abrogar la Ley del ISSSTE de 2007, eliminar la reforma educativa de 2012 y otorgar un aumento salarial del 100 por ciento al sueldo base. Sin embargo, la amenaza que más preocupación generó fue el llamado público a “boicotear el Mundial FIFA 2026” si sus demandas no son atendidas.
Mientras tanto, el primer cuadro capitalino amaneció completamente blindado con kilómetros de vallas metálicas que fueron ampliándose durante el día hacia calles como Moneda, Donceles y 5 de Febrero.
El operativo de seguridad y los bloqueos golpearon severamente a comerciantes, hoteles, cafeterías y restaurantes de la zona. Negocios ubicados en Corregidora, Moneda y el Carmen reportaron desplomes de ventas superiores al 80 por ciento, mientras turistas y consumidores evitaban ingresar al Centro Histórico por temor a los disturbios.
La jornada dejó una postal de tensión política, afectaciones económicas y amenazas de radicalización que colocan nuevamente a la CNTE en el centro de la confrontación nacional.
Al no poder ingresar a la Plaza de la Constitución, los docentes instalaron un plantón en la calle 20 de noviembre y calificaron como represión las acciones policiacas en su contra.