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Exhiben ineficiencia de José Juan Calvo

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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN

El incendio provocado de una unidad del transporte público en el municipio de Juchitepec volvió a colocar en el centro de la discusión la problemática de la extorsión que enfrenta el sector en la zona oriente del Estado de México.

La agresión ocurrió la noche del jueves, cuando una camioneta de la Ruta 75, que cubre el trayecto entre Cuijingo y Chalco, fue interceptada por un grupo de individuos que, tras obligar al conductor a bajar del vehículo, lanzó artefactos incendiarios para consumir la unidad en llamas.

Los hechos se registraron sobre la avenida Gustavo Baz, en la delegación de Cuijingo. De acuerdo con los primeros reportes, los responsables abordaron la camioneta en distintos puntos del recorrido para evitar levantar sospechas y, una vez que el vehículo se encontraba a unos 800 metros de su base, ordenaron detener la marcha. Posteriormente obligaron al operador a abandonar la unidad y enseguida utilizaron bombas molotov para incendiarla. No hubo personas lesionadas, aunque las pérdidas materiales fueron totales.

Elementos de Protección Civil y Bomberos de Juchitepec, con respaldo de corporaciones de Tenango del Aire, además de policías municipales, acudieron al sitio para sofocar el fuego y establecer un perímetro de seguridad.

Debido a las maniobras de emergencia, la circulación permaneció suspendida en ambos sentidos durante varias horas, mientras se retiraban los restos del vehículo y se realizaban las primeras diligencias ministeriales.

Una vez controlada la emergencia, la camioneta completamente calcinada fue trasladada y puesta a disposición del Ministerio Público en Chalco, instancia que abrió la carpeta de investigación para determinar la identidad de los responsables y el móvil de la agresión.

Las primeras líneas de investigación consideran como principal hipótesis un acto relacionado con el cobro de cuotas ilegales a transportistas. Esta modalidad delictiva ha sido denunciada de manera recurrente por concesionarios y operadores de diversas rutas que prestan servicio en municipios del oriente mexiquense, quienes aseguran recibir amenazas y presiones para entregar pagos periódicos a grupos criminales.

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