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• Informa SRE que 30 casos fueron rechazados definitivamente
• Más de 450 criminales enviados sin respuesta equivalente
• Congelados los procesos contra exgobernadores, delincuentes y factureros
Juan R. Hernández
Ciudad de México.- En medio de la crisis de seguridad, las cifras exhiben una realidad incómoda: 269 solicitudes de extradición hechas por México a Estados Unidos entre 2018 y mayo de 2026, cero entregas concretadas, 36 negativas formales y 233 casos pendientes. El dato, reconocido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, confirma que no hay reciprocidad entre ambos países.

Mientras Washington mantiene congelados los procesos, el gobierno de la 4T ha respondido con hechos. Entre 2018 y 2026, México ha extraditado más de 450 criminales a territorio estadounidense, incluyendo capos, operadores financieros y líderes de alto perfil del crimen organizado.
Contraste evidente
Tan solo entre 2025 y mayo de 2026, México ejecutó la entrega masiva de 92 objetivos prioritarios, divididos en tres bloques operativos. En paralelo, Estados Unidos no ha concedido una sola extradición a favor de México, lo que genera presión política y cuestionamientos sobre la efectividad del tratado bilateral.
Desde Palacio Nacional, el canciller Roberto Velasco detalló que, de 50 solicitudes de detención provisional, solo tres fueron rechazadas, pero en 47 casos se exigió información adicional, alargando los procesos de manera sistemática.
Bajo el marco del tratado, Washington puede solicitar pruebas complementarias, especialmente en delitos complejos como delincuencia organizada, corrupción o desaparición forzada. Sin embargo, el argumento legal no disipa la percepción de un trato desigual.
Casos como los de presuntos implicados en Ayotzinapa, el ex gobernador Javier Cabeza de Vaca, Víctor Manuel N, Rafael N. y Elías N, Pablo N., alias “El Transformer” y William N, personajes que son acusados a redes de facturación ilegal o trata de personas han quedado entrampados por solicitudes adicionales o negativas directas, sin que avancen hacia una resolución definitiva.
En contraste, México ha entregado a figuras clave como Ovidio Guzmán, Rafael Caro Quintero y Rubén Oseguera González, además de decenas de operadores de alto nivel vinculados a distintos cárteles.
La posición oficial del gobierno federal es que la cooperación se mantiene bajo principios legales y de soberanía. No obstante, el balance de ocho años deja un dato contundente: México entrega, Estados Unidos no responde en la misma medida.
El resultado es una relación asimétrica en materia de justicia, donde las cifras pesan más que los discursos y la exigencia de reciprocidad sigue sin encontrar eco al otro lado de la frontera.