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Ana E. Rosete
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, exigió la renuncia inmediata del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras las acusaciones dadas a conocer por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico.
A través de un posicionamiento público, el también senador aseguró que su partido había advertido desde hace años sobre la situación en la entidad, señalando que la violencia, el miedo y la presencia del crimen organizado fueron minimizados por gobiernos de Morena.

Moreno Cárdenas sostuvo que las recientes imputaciones contra Rocha Moya y el senador Enrique Inzunza Cázarez, junto con otros funcionarios, confirman lo que —dijo— el PRI había denunciado previamente. “No es un tema menor ni interno, es un caso internacional que coloca a Sinaloa y a México en una crisis de credibilidad”, afirmó.
El líder priista acusó la existencia de una presunta red de servidores públicos que habría utilizado el poder para proteger intereses criminales, facilitar operaciones ilegales y garantizar impunidad, lo que calificó como una “degradación profunda” de la vida pública.
Asimismo, responsabilizó directamente a los gobiernos de Morena por la situación de inseguridad en Sinaloa, al señalar que no solo hubo omisiones, sino una supuesta cooperación con grupos delictivos. “Las familias de Sinaloa han pagado con sangre las narcoalianzas”, expresó.
El pronunciamiento se da en medio de la tensión política generada por las acusaciones del gobierno estadounidense, que han detonado reacciones encontradas entre actores políticos y autoridades mexicanas.