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Juan R. Hernández
Ciudad de México.- En Xochimilco, la carrera rumbo a 2027 se desarrolla en un ambiente de descontento ciudadano, marcado por sondeos que reprueban la gestión de la alcaldesa Circe Camacho Bastida y evidencian el desgaste de Morena en la demarcación. Las mediciones reflejan un rechazo creciente a su administración, señalada por presunto nepotismo, abandono institucional y deficiencias en servicios básicos.

En la misma fuerza política aparece Erika Rosales Martínez, exdirectora de Inclusión y Bienestar durante la administración de José Carlos Acosta Ruiz, quien gobernó Xochimilco desde 2018. Rosales fue impulsada en su momento como candidata, pero su postulación se cayó tras señalamientos por uso indebido de recursos públicos y promoción anticipada. Auditorías federales incluso detectaron irregularidades por 28 millones 520 mil pesos sin comprobación documental. A pesar de ello, ha sido considerada en fórmulas electorales recientes.
Otro perfil es Heros Rodríguez, vinculado al PVEM y ahora como activista político, quien emerge como posible opción ante la crisis interna de Morena y la falta de consensos en la demarcación.
En la oposición, el PAN perfila a Daniela Álvarez Camacho, diputada que enfrenta acusaciones por presunta usurpación de identidad indígena. Aunque ha rechazado los señalamientos y asegura cumplir con la autoadscripción desde 2021, el caso ha generado dudas sobre la transparencia en las acciones afirmativas.
También figura Wendy González Urrutia, diputada federal, quien ha mantenido una postura crítica frente a la inseguridad en Xochimilco. Sin embargo, ha sido señalada por adversarios de politizar el tema sin presentar soluciones concretas.
Por el PRI, aparecen Rodrigo Lara Hernández, líder de una casi inexistente CNC en la capital, con cuestionamientos internos sobre su liderazgo, y Claudia Ramos López, en un partido que enfrenta pérdida de fuerza y riesgo de desaparecer en la zona.
Movimiento Ciudadano impulsa a Jesús Morrison García Ángeles, cuya presencia refleja más la fragmentación opositora que una candidatura sólida.
En paralelo, resurge Gabriel del Monte Rosales, señalado por presunta violencia intrafamiliar y adeudos alimentarios, lo que ha desatado críticas por su insistencia en competir.
Así, Xochimilco se convierte en un escenario de confrontación política, donde los escándalos, las divisiones internas y la desconfianza ciudadana marcarán el rumbo de una elección que podría redefinir el control de la alcaldía.