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• Condenó la escalada bélica en Medio Oriente y la debilidad actual de la ONU
• Trabaja El 63.9% de los empleados jornadas superiores
• Defendió su propuesta de reforma electoral frente a señalamientos del PT
Juan R. Hernández
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- La semana arrancó con tono grave en Palacio Nacional. No fue una mañanera de cifras alegres ni anuncios de obras: el telón de fondo fue la guerra. La presidenta habló de la escalada bélica en Medio Oriente, de misiles que cruzan cielos entre bases estadounidenses e israelíes, contra objetivos en Irán, dejando decenas de civiles muertos y un mundo en tensión.

“Es triste, por decir lo menos”, soltó con gesto serio. Y la crítica fue directa: “La ONU dejó de cumplir su labor, la verdad. Se imponen los países con mayor fuerza militar y eso no puede ser”. Recordó que, tras la Segunda Guerra Mundial, el organismo nació para dar voz igualitaria a las naciones, pero hoy —dijo— su fuerza se diluye ante la imposición armada.
Evitó caer en la narrativa de bandos. “No es un asunto de si uno está de acuerdo con un régimen u otro”, declaró. Subrayó que las víctimas son los pueblos, no los gobiernos. México, insistió, mantiene su histórica doctrina: solución pacífica de controversias, autodeterminación y diplomacia multilateral como única vía legítima.

Sobre la viabilidad de un Mundial en un país bajo tensión —en referencia a Estados Unidos como coanfitrión en 2026—, respondió con la esencia del deporte: los Juegos Olímpicos y los Mundiales buscan “enaltecer la relación pacífica de los pueblos y de los gobiernos”. Adicionalmente, confirmó que más de siete mil connacionales en la región cuentan con protección y no se reportan afectados.
Pero la mañana también tuvo capítulo doméstico: Sheinbaum rechazó las críticas del PT a su reforma electoral. “No es verdad”, atajó ante los señalamientos de supuesto “regreso al partido de Estado”. Además, defendió dos ejes: mantener intacta la representación proporcional y permitir que las listas plurinominales se definan por voto ciudadano, no por cúpulas. “¿Qué más democracia que eso?”, lanzó.
El segundo punto: abaratar la democracia. Menos costos para INE, OPLES, partidos y estructuras legislativas. Comentó que la iniciativa se enviaría a San Lázaro ayer por la tarde. “Yo cumplo con la gente”, advirtió. Así, en medio del ruido global y local, la presidenta marcó postura: paz afuera y voto directo adentro.