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Enriquecidos a mitad de la crisis: empresarios favorecidos en el Salinato
Enriquecidos a mitad de la crisis: empresarios favorecidos en el Salinato

México

Enriquecidos a mitad de la crisis: empresarios favorecidos en el Salinato

Diego Cedillo

En el “remate” de los bienes de la nación, durante los gobiernos de Miguel de la Madrid y Salinas de Gortari el número de empresas de propiedad estatal se redujo de mil 155 a no más de 200, de acuerdo con datos de la revista Forbes. Salinas de Gortari desincorporó del Estado 390 de esas empresas. Y al final de su Gobierno (1994), el peso se desplomó 43 por ciento frente al dólar.

Inició así la crisis económica que sumió en la pobreza a la mayoría de los mexicanos y provocó, en 1994 y 1995, que las deudas de las empresas se dispararan y algunas se fueran a la bancarrota por lo que miles se quedaron sin empleo; otros ciudadanos, debido a las tasas más altas, debían más dinero del que pidieron prestado a los bancos.

La inflación se elevó al igual que los niveles de pobreza, pasó de 47 millones en 1994 a casi 64 millones en 1996.En medio de ese caos, como ya se dijo, 23 mexicanos elevaron su fortuna y se ubicaron entre las 358 personas más ricas del mundo. Además de Slim (Telmex), Salinas Pliego (TV Azteca) y Hernández (Banamex) entre los beneficiados por la compra de las paraestatales, destacan Roberto González Barrera (Banorte) y Alberto Bailléres González (Grupo Peñoles). En 1994 tenía mil 900 millones de dólares. Hoy, su fortuna se estima en más de 10 mil 700 millones de dólares, también fruto de Palacio de Hierro y seguros GNP.

Destaca también –con más de 1, 100 millones de dólares– Jorge Larrea Ortega de Grupo México, quien no aparecía en la lista de los hombres más ricos del mundo, sino hasta que Salinas le entregó la mina de Cananea, en Sonora.

En 1990 Slim compró Telmex; para 1994 ya tenía 6 mil 600 millones de dólares, 215 por ciento más que en 1992 cuando contaba con 2 mil 100 millones. En aquel año, Forbes lo describió así: “Controla compañías que representan 22 por ciento de la capitalización mercantil de la Bolsa Mexicana. El Grupo Carso tiene intereses que van desde llantas hasta cigarros”.

El finado Emilio Azcárraga Milmo, dueño de Grupo Televisa, en 1994 poseía 5 mil 400 millones de dólares. En 2019, ya sin los Azcárraga en la dirección, Televisa reportó una utilidad neta de 56.5 millones de pesos durante el cuarto trimestre de 2018, menos del 83.6 por ciento con respecto al mismo periodo de 2017, cuando obtuvo 343.3 millones de pesos.

Los Zambrano Treviño, de Cementos Mexicanos (Cemex), poseían 3 mil 100 millones de dólares en 1994. Al morir en 2014 Lorenzo Zambrano, uno de los fundadores, su sobrino Marcelo Zambrano heredó el trono, pero desapareció de la lista de Forbes.

Alejo Peralta, dueño de Iusacell (sector de telecomunicaciones), en 1994 contaba con 2 mil 500 millones de dólares; falleció en 1997. Jerónimo Arango, cofundador de Aurrerá, se alió con Wal-Mart. Para 1994 ya tenía 2 mil 200 millones de dólares; sigue en la lista de Forbes.

La Comercial Mexicana permitió en 1994 contar con mil 500 millones de dólares a Carlos González Nova, y a Enrique Molina Sobrino con mil 400 millones de dólares por Gemex, la embotelladora de Pepsi. También del sector de tiendas de supermercado, Ángel Lozada Gómez, de Grupo Gigante, acumuló mil 300 millones de dólares en ese año.

Con mil 200 millones de dólares en 1994, Forbes registró a Roberto Hernández (Grupo Banamex), Lorenzo y Roberto Servitje (Grupo Industrial Bimbo) y a Ricardo Salinas Pliego de TV Azteca y Grupo Elektra, creado por su padre en 1951. En 1993, Salinas Pliego pagó 645 millones de dólares por la empresa de propiedad estatal Televisión Azteca, que transmite por dos redes nacionales. Esto lo colocó en competencia con Televisa, de Emilio Azcárraga.

El finado Roberto González Barrera, de Gruma-Maseca, en 1994 tenía 1,100 millones de dólares. En aquel año Forbes destacó: “disfruta de una relación cercana con el gobierno. Su hija, por ejemplo, está casada con el hijo del principal funcionario de agricultura del país (Carlos Hank González), quien supervisa las cuotas de importación y exportación de la más importante materia prima de Maseca. En la diversificación de su imperio compró al gobierno el banco Banorte, de Monterrey”.

Otros empresarios cuya fortuna en 1994 fue valuada en 1,000 millones de dólares fueron Moisés y Antonio Cosío Ariño (Inbursa), Alfredo Harp Helú (Banamex), José y Jorge Martínez Güitrón, los Garza Sada de Guadalajara (Grupo Sidek), Elmer y Agustín Franco Macías (Grupo Infra), y David y Adriana Peñaloza (Grupo Tribasa), cuya fortuna arrancó tras las concesiones carreteras durante el salinismo.

“A esto agréguenle que le siguieron con las privatizaciones. A Ernesto Zedillo le tocó entregar los ferrocarriles”, aseguró el presidente López Obrador en febrero de 2019.

 

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