Era ruda desde niña

Era ruda desde niña

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Ciudad de México.- “Si no hubiera sido luchadora, tal vez hubiera sido boxeadora o artemarcialista, pues desde niña me gustaban los deportes de contacto y era ruda, no me daba miedo nada”, nos confiesa Dalys, la flamante Campeona Universal del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) durante la visita que hizo a las instalaciones de Grupo Cantón.

Así inicia la plática el nuevo estandarte de Las Amazonas del CMLL y que en breve tendrá la oportunidad de convertirse en doble Campeona Mundial cuando se enfrente a Marcela por el Campeonato Mundial Femenil del CMLL durante la magna función del 86 Aniversario de la empresa Seria y Estable en la Arena México, el próximo 27 de septiembre.

“Es algo que esperaba con ansias, pero no sabía que iba a ser en el Aniversario, todos sabían que la ganadora del torneo por el Campeonato Universal iba a tener el derecho de retar a Marcela, pero tenía que esperar a ver quién era mi rival; las dos fuimos a Japón y ella expuso el título ante la japonesa Tsukushi y yo enfrentaría a la ganadora; afortunadamente ganó Marcela y ahora tengo la oportunidad de cobrarle cuentas pendientes y ser doble Campeona”, señala.

Agrega que es muy importante que se les dé a las mujeres la oportunidad de presentarse en funciones magnas, como es un Aniversario del CMLL, sobre todo en mano a mano y en una lucha por el campeonato de Las Amazonas.

Agradece que ahora el público y sus propias compañeras la vean como el nuevo estandarte femenil del CMLL, ya que le costó mucho trabajo llegar hasta donde está.

“Fueron muchos años de preparación, de derrotas, de malos comentarios, de muchas cosas adversas que obligaron a prepararme. Yo siempre decía: ‘Yo quiero ser la mejor’, y muchos creen que es prepotencia, pero no, en la lucha libre hay que entregar todo y demostrar por qué amo la lucha libre, no nada más es vivirlo o decirlo, tenía que demostrarle a todo el mundo lo que es amar a un deporte, por eso me gusta que me vean bien físicamente y que la gente se vaya con un buen sabor de boca”, afirma.

NACIÓ CON LA LUCHA LIBRE

La esposa de El Negro Casas recuerda que prácticamente nació con la lucha libre, pues en su natal Panamá su padre era promotor y siempre tuvo el sueño de ser luchadora, pero no la dejaba.

“Mi padre me decía: ‘Tú eres niña y tienes que dedicarte a hacer otras cosas’, pero Dalys siempre fue bien rebelde y me gustaba el karate, kick boxing; siempre me veían jugando beisbol, futbol, era una niña con mucho carácter, me gustaba también mucho el box porque convivía con Roberto Manos de Piedra Durán, que era mi vecino, iba mucho a su casa porque mi papá también es músico y Roberto y él tocaban juntos; entonces, me gustaba mucho el box, me peleaba en las calles, era muy pelonera y ese deporte también me llamaba mucho la atención, pero no tuve el apoyo en ese momento de mi papá, porque él hubiera preferido que estudiara violín, música u otras cosas, pero dentro de mí estaba esa mujer gladiadora que quería luchar y hacer otras cosas más fuertes.

“Fui mamá muy joven, a los 15 años, y tuve que dedicarme mucho más a esa etapa, nos es tan fácil agarrar y decir: ‘Voy a entrar a la lucha grande’, porque tienes que preparar tu cuerpo, pero yo creo que eso se me dio porque siempre he sido una mujer de carácter y siempre he luchado por las cosas que he querido, por eso me propuse ser luchadora, pero no del montón, sino la mejor y ahora soy esa rival a la que le tienen miedo y respeto, pero me costó mucho, nadie me lo regal”.

RECARGADA

La Caribeña enfatiza que todos los días desde las 6 de la mañana se prepara con mucho entusiasmo y eso la ha hecho prácticamente invencible.

“Me convertí prácticamente en un reto a vencer porque soy una luchadora recargada, presumo mucho que me preparo en el gimnasio, pero aparte tengo una alimentación moderna, suplementos modernos, todo va evolucionando, yo entré en esa evolución y me metí de lleno; me gusta entrenar muy fuerte y yo creo que eso tiene mucho que ver que mis rodillas y tobillos no estén lastimados, y si hacemos un recuento de muchas de mis compañeras, la profesión ya les está cobrando factura y muchas son muy jóvenes, esto es por falta de preparación. La gente puede ver mi físico y es imponente, a muchos no les gusta y hasta dicen que parezco hombre, pero es una preparación de años y nadie va a poder decir voy a llegar y voy a quitar a Dalys sino tiene esa preparación. A mí me cuesta mantenerme así el doble o el triple por ser esposa de quien soy”.

Asevera: “Muchas veces le pregunté a mi esposo (El Negro Casas), ‘tú dime la verdad, si yo no sirvo para esto yo quiero que tú, como luchador reconocido, como una leyenda, me digas si sirvo, si no, me retiro’. Entonces, después de muchas derrotas dolorosas y muchas críticas, él me dijo: ‘Tranquila, todo con el tiempo se acomoda y yo te veo como una muy buena luchadora’, entonces, cuando él me dijo eso me propuse echarle muchas ganas, porque me lo dijo alguien que sabe y además es mi esposo y no creo que él me mintiera para hacer el ridículo. Eso fue algo que me motivó mucho y comencé a aprender los diferentes estilos de lucha y otras disciplinas como judo, lucha olímpica y eso me hizo una luchadora completa”.

Finalmente, agradece que en la actualidad sea el público a la luchadora que más ovaciona, como lo hacen con su cónyuge. “Fue algo que me costó mucho, cambiar los abucheos por aplausos y eso me hace ir por más. Voy a seguir con mi preparación más intensa, y si mi nombre ya está escrito como la primera Campeona Universal, quiero ir por más y escribir con letras de oro mi nombre en la lucha libre mexicana”.