Fiestas de patronos, negociazo

Fiestas de patronos, negociazo

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CIUDAD DE MÉXICO.– Una de las problemáticas que enfrenta la Ciudad de México, es el dilema existente entre usos y costumbres de los Pueblos Originarios y el derecho que también tienen los ciudadanos de las colonias ubicadas en su periferia.

Las festividades de los Pueblos y Barrios, si bien representan una tradición, hoy se han convertido en todo un negocio de unos cuántos y capital político de algunos partidos, que se contraponen a todo un programa de medio ambiente que provoca contaminación por la quema de pirotecnia y el ruido excesivo, que lo mismo afecta a personas, así como a las mascotas, además del cierre de calles que viola el derecho de libre tránsito de los ciudadanos, conflictúa la movilidad y pone en riesgo a las comunidades ante una emergencia.

El caso de Coyoacán, con sus cinco pueblos y sus barrios, es ejemplo de negocio político y afectación para otros. Las cuestiones de fe se quedan dentro de las iglesias y ya en las calles se vuelve todo un negocio pagano para los mayordomos y hasta para los políticos.

Pero quienes verdaderamente padecen los efectos, son los ciudadanos que se ven afectados ante el cierre de calles por la colocación de juegos mecánicos y puestos de verbena, que los secuestran hasta por dos semanas enteras. A esto se suman los megabailes con sonideros que llegan con tráileres cerrando plazas y calles enteras con venta de cerveza y bebidas alcohólicas para recuperar la inversión.

Así, los mayordomos recurren a los diputados locales para financiar la pirotecnia a cambio de clientelas políticas, así lo hacían con Obdulio Ávila, del PAN, y posteriormente con el diputado Mauricio Toledo, del PRD, quienes no escatimaban en soltar un millón de pesos para financiar la fiesta patronal a cambio de placearse con la gente.

Lo mismo hace el diputado Héctor Barrera, del PAN, intercediendo por los permisos para los bailes ante la alcaldía, y en especial con Farid Barquet Climent, director general Jurídico y de Gobierno, quien tiene que acceder a las peticiones de su jefe político Mauricio Toledo, actual diputado federal independiente, claro, a cambio de las cuotas que generan el cobro de estas festividades.