Un portero derecho

Un portero derecho

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Ciudad de México.– En 90 minutos, Nahuel Guzmán, el portero de Tigres, en al menos dos intervenciones demostró porqué se disputa la etiqueta del mejor de la Liga MX cada semestre.

Lo del cancerbero de la UANL es algo usual desde que llegó al balompié azteca, de ahí que fue enarbolado como uno de los principales responsables en el último título de su escuadra.

Y su contraparte, Agustín Marchesín, quien también ondea la albiceleste, y resguarda la cabaña del América, después de que horas antes le había ganado la distinción como el más destacado en la posición del circuito azteca, en su duelo personal en el compromiso dominical por muy poco se llevó la prueba uno a uno.

Es cierto que en 90 minutos Nahuel fue clave, héroe, pues tuvo dos intervenciones increíbles, al cabezazo de Henry Martín, y al tiro de Paul Aguilar.

Sin embargo, el de las Águilas, poco exigido en el partido valedero por el título Campeón de Campeones, afiló el rostro en los momentos más apremiantes y, con un margen mínimo, se llevó la partida atajando un cobro más que su compatriota, aunque la cereza fue que también se puso en el puesto de ejecutor, y anidó el tanto que le daría el triunfo y la presea a los suyos.

Guzmán fue efectivo ante Paul Aguilar y Sebastián Córdova, pues rechazó el disparo de ambos, y además tuvo esa pizca de suerte muy recurrente entre los guardametas, porque Bruno Valdez mandó por arriba del travesaño.

Mientras, Marche, con una estrategia que fue prolífica para su causa, en la que priorizó su costado derecho, le detuvo a Rafael Carioca, Hugo Ayala y Guido Pizarro, y la patita de conejo surtió efecto cuando Javier Aquino voló la última ejecución, misma que le dio pie para validar, desde otra trinchera, la victoria para las Águilas en la casa de Los Ángeles Galaxy, el Dignity Health Tennis Center, pues ahora fue tirador.

VALIÓ LA PENA

“Me estaba cagando, muchos nervios, esa es la traducción que puedo definir, pero estoy muy feliz”, dijo el pampero al finalizar el encuentro del último domingo en Carson, California.

Marchesín no pudo ver minutos con Argentina en la Copa América y, antes de tomarse unos días de vacaciones con la familia, decidió regresar y ser parte del compromiso ante los felinos.

Hoy, en las horas posteriores a vivir seguramente una de las noches más mágicas durante su andar en los llanos del mundo, el guardavallas sudamericano tuvo un mensaje bastante emotivo para los suyos, por entender los sacrificios de la profesión.

“Feliz por un nuevo título con esta increíble institución, agradecido con la afición por cómo llenó el estadio y nos apoyó a mis compañeros que se matan por lograr los objetivos, al cuerpo técnico y dirigentes por la confianza.

“Y sobre todo a mi familia, que a la distancia siempre están acompañándome, gracias familia por estar siempre y perdón por no poder estar en más momentos con ustedes. Todo esto es por ustedes, los amo y extraño, y gracias a mis papás y hermanos por estar siempre y también bancarme en todas, los amo”, agregó el ahora ídolo americanista.