Climax… Un caótico y dulce placer

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Disfruten Climax, así es como comenzaría a describirla, porque la cinta es caos, es incómoda, es difícil, y hasta representa de gran manera el típico ¿wtf?, será imposible tratar de encontrar respuestas a todo lo que estamos viendo de momento, eso podríamos dejarlo para el final, aunque mi recomendación es que no traten de entenderla, solo disfrútenla, porque la película representa lo extremo de la agresividad y decadencia del ser humano, te incita a sentirte en un ambiente de 0 relajación, aquí abunda el estrés y la música electrónica, es un viaje cinematográfico espectacular e hipnótico.

Su director, el francoargentino Gaspar Noé, tiene gran fascinación por describir al humano en su estado más salvaje, y eso es lo que tenemos con Climax, pues nos habla sobre el humano, sobre la muerte, los placeres mundanos, lo estrepitoso que es vivir, la homosexualidad, el amor, el odio; es un viaje psicodélico visual y sonoro de poco más de 90 minutos que te sumergirá en una fiesta alucinante y aterradora.

En Climax, un grupo de jóvenes bailarines en los 90’s, se reúne en un edificio vacío para ensayar. Tras una presentación de apertura inolvidable, la compañía comienza una celebración nocturna que se vuelve una pesadilla cuando los bailarines descubren que han estado bebiendo vasos de sangría adulterada por un potente LSD.

Siguiendo su viaje desde el júbilo hasta el caos, Noé observa aplastamientos, rivalidades y violencia en medio de un colapso psicodélico colectivo.

La entrada es extraordinaria, pues nos muestran un televisor de antaño rodeado con viejas películas y libros que describirían de manear perfecta la inspiración que tuvo el director para realizar esta producción, pues “120 días de sodoma”, “Suspiria”, “Un perro Andaluz” o “Posesión”, están ahí, y entendemos de qué va todo.

Poco a poco nos van presentando a nuestros personajes, a quienes acompañaremos en esta noche llena de tragedias. El número de apertura es majestuoso, con una coreografía perfectamente bien ejecutada y estilizada, con movimientos bruscos, fuertes, directos, justo como la intención del director se muestra, llegar de golpe a nuestro cerebro. Atesoren esta escena, esta larga escena que está repleta de mensajes y belleza.

La actriz Sofia Boutella es la líder y principal personaje de la historia, es quien nos acompañará y llevará a sentir el espacio de cordura que definitivamente vamos a necesitar, y sin duda, puedo afirmar que es el mejor papel que le he visto realizar a la argelina.

El elenco de bailarines profesionales denota cada una de las facetas estructurales y caóticas que llega a poseer el ser humano en algún punto determinado de su vida, y todos y cada uno de ellos te orillaran a encontrar un sentimiento distinto.

A destacar los impresionantes y hermosamente bien ejecutados planos secuencia (larguísimos por cierto), con movimientos de cámara poco convencionales y estresantes, que siguen a cada uno de los bailarines, y que capturan cada una de las situaciones que presenciamos en esa turbia noche.

Es un ejercicio sonoro y visual que te adentra en la fiesta, estas ahí, junto a ellos, padeciendo los efectos de la droga, y deseando que todo acabe lo más pronto posible.

La iluminación, las canciones, los espacios y habitaciones, la desesperación, lo increíblemente bien ejecutado del guion, todo es Climax.

Calificación: Excelente

Sofia Boutella Interpretó a la princesa Ahmanet en La Momia (2017) y como Gazelle en Kingsman: The Secret Service (2015) Rápido actuar Gaspar Noé comentó que filmó Climax en tan sólo 15 días Hechos reales La película está basada en un acontecimiento real de los años 90’s