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Por Juan R. Hernández
Desde Palacio Nacional llegó un espaldarazo político que difícilmente pasará inadvertido en la capital. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó a Gaby Osorio como “la mejor alcaldesa que ha tenido Tlalpan” y aseguró que realiza un trabajo extraordinario. No fue un elogio menor: vino de quien gobernó esa demarcación y conoce sus entrañas.
El reconocimiento coloca a Osorio en una posición privilegiada para buscar refrendar Tlalpan en 2027 y, eventualmente, perfilarse como una carta fuerte rumbo a la Jefatura de Gobierno en 2030.
Los números acompañan el discurso. Según la ENSU del INEGI, la percepción de inseguridad bajó de 57.9 a 49.7 por ciento entre marzo y junio de 2026: 8.2 puntos menos. Un resultado que fortalece su imagen, aunque todavía deberá traducirse en beneficios tangibles para los vecinos.
Y mientras en Tlalpan se mueven las piezas del ajedrez político, en Donceles Morena busca apagar otro incendio: la polémica por el supuesto aumento al predial.
La presidenta de la JUCOPO, Xóchitl Bravo, reunió a legisladores de distintas bancadas con Enrique Irazoque, titular de METRÓPOLIS, para aclarar los alcances del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México.
Bravo fue tajante: “No hay aumento al predial”. Recordó que únicamente el Congreso capitalino tiene facultades para modificar el Código Fiscal y decidir sobre usos de suelo.
El encuentro permitió confrontar las advertencias del PAN con la explicación institucional de que el programa busca coordinar políticas entre CDMX, Edomex, Hidalgo y Morelos.
Sin embargo, la oposición mantiene sus cuestionamientos sobre actualización catastral y posibles cargas fiscales.
Dos escenarios, una misma lección política: los respaldos presidenciales impulsan carreras, pero los resultados y la claridad frente a los ciudadanos serán los que definan quién conserva su fuerza rumbo a las próximas elecciones.
