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Por Ricardo Sevilla
La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció ayer un problema que casi todos veíamos: que en el IMSS sí faltan medicinas y que hay trabajadores de la salud sin base.
Aceptó que la cadena logística de medicamentos ha presentado cuellos de botella que su gobierno está obligados a corregir. Y sostuvo que garantizar el abasto pleno en farmacias de los hospitales públicos es una prioridad ineludible del Gobierno.
A Sheinbaum no tembló la voz. Lo aceptó y lo dijo duro y directo.
La pregunta es: ¿por qué faltan medicinas? La respuesta es interesante: No es que no se compren. Es que se pierden en el camino. Y es que entre la compra, la bodega y la ventanilla, hay un desorden enorme. Muchos derechohabientes saben que si eres diabético, hipertenso o tienes cáncer, que no te den tu pastilla a tiempo puede mandarte al hospital.
El IMSS no es solo un hospital, es la institución de salud y seguridad social más importante de toda Latinoamérica.
Y la presidenta realmente quiere honrar el acuerdo que la institución hizo con la gente hace casi 100 años: tú trabajas y nosotros te cuidamos.
Pero cuando Cuando no hay medicina, ese acuerdo se rompe. Y ese es un grave problema porque tú tienes que sacarla de tu bolsillo en una farmacia privada. Y eso es un gasto catastrófico que le pega más a los que menos tienen.
Ahora que la Presidenta aceptó la situación, la bolita cae directamente en el terreno del director del IMSS: Zoé Robledo.
Pese a que diferentes medios de desinformación aseguran que los reclamos de los trabajadores y los derechohabientes no son legítimos, lo cierto es que esos problemas son legítimos.
Robledo Aburto tiene dos tareas que le encargó la Presidenta y que debe cumplir inmediatamente:
Que la medicina llegue completa y a tiempo.
Que le dé base justa a los trabajadores que ya se la ganaron.
Si eso no se resuelve, y si Zoé pone un freno, todo el plan de salud de la 4T se cae.
Otro de los graves problemas es que muchos médicos y enfermeras los contrataron para atender y enfrentar la pandemia, les dijeron héroes, pero nunca les dieron base ni prestaciones. Y ya ha pasado un tiempo preciso.
Los médicos están cansados, sin seguridad y así es muy difícil que te atiendan bien. ¿Y cómo cree que esté la derechohabiencia? Igual o peor: ¡Harta!
