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Juan R. Hernández y Ana E. Roste
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.– Mientras el Gobierno de la Ciudad de México insiste en que los festejos por los triunfos de la Selección Mexicana se han desarrollado con “saldo blanco”, las cifras oficiales y los hechos documentados en calles y redes sociales muestran un escenario distinto: consumo abierto de alcohol, drogas, daños al mobiliario urbano y operativos que no lograron contener diversas conductas de riesgo.

Durante una conferencia de prensa encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, destacó que para resguardar los festejos en el Ángel de la Independencia se desplegaron 3 mil 500 policías.
Pero, al ser cuestionados sobre si las autoridades habían sido rebasadas por la magnitud de las celebraciones, Brugada anunció que, para los próximos encuentros de la Selección, se desplegarán 7 mil servidores públicos en Paseo de la Reforma, Avenida Juárez, Alameda Central, Monumento a la Revolución y otros puntos donde habrá más pantallas gigantes.
El anuncio abrió más cuestionamientos. Mientras la Secretaría de Seguridad Ciudadana reconoce una fuerza cercana a los 86 mil elementos, Brugada habló de 89 mil policías disponibles. Aun con ese estado de fuerza, el Gobierno capitalino determinó reforzar los operativos con personal de distintas dependencias, una decisión que refleja la preocupación por la capacidad de respuesta ante concentraciones masivas.
Brugada sostuvo que los festejos han mantenido un ambiente positivo, aunque reconoció que la presencia de hasta 400 mil personas en el Ángel de la Independencia obliga a descentralizar los puntos de reunión para así evitar mayores concentraciones.
Ante las decenas de videos que muestran peleas, actos de vandalismo y consumo indiscriminado de alcohol, el secretario de Gobierno, César Cravioto, adelantó que se reforzarán los operativos contra la venta ilegal de cerveza en la vía pública y que se analizan restricciones temporales para la comercialización de alcohol en restaurantes, bares y cantinas ubicados cerca de las zonas de concentración.
Por su parte, Pablo Vázquez defendió la estrategia de contención y argumentó que una intervención más contundente podría haber provocado enfrentamientos mayores. No obstante, reconoció que hay casos documentados en los que la respuesta institucional pudo haber sido más rápida.
rechazan
Luego de que el GCDMX minimizó los hechos, el diputado del PAN, Ricardo Rubio, acusó a la administración actual de intentar imponer una narrativa que no corresponde con la realidad.
“Los propios videos difundidos por ciudadanos muestran riñas, actos de violencia, daños a mobiliario urbano y una capacidad de respuesta policial claramente rebasada en algunos puntos”, señaló. Además, exigió que las autoridades informen cuántos detenidos y lesionados hubo, y cuál será el costo de los daños en la infraestructura.
También, recordó que, según cifras oficiales, hubo cerca de 400 mil personas en los festejos, lo que equivaldría a un policía por cada 114 asistentes, pues solo fueron asignados 3 mil 500 a la labor. Además, criticó la propuesta de instalar más pantallas y pidió una evaluación integral de seguridad, movilidad, protección civil y costos. Finalmente, rechazó que la responsabilidad por la basura recaiga en las alcaldías y advirtió que el consumo de alcohol en la calle evidenció fallas en la prevención y en la aplicación de la ley.