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JUAN R. HERNÁNDEZ
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- La crisis de desapariciones en la Ciudad de México se ha vuelto insostenible: en 2022 registró una tasa de 15.2 personas desaparecidas por cada 100 mil habitantes, colocándose entre las cinco entidades con mayor incidencia del país, mientras la desaparición de mujeres alcanzó 11.6 casos por cada 100 mil, una de las más altas a nivel nacional.
De acuerdo con el informe de Impunidad Cero, el panorama se agrava con la crisis forense, en donde se destaca que la capital del país concentra al menos 940 cuerpos o restos humanos sin identificar, lo que la ubica como el segundo punto con mayor acumulación en el país, reflejo del rezago institucional y la falta de capacidades para dar respuesta a las víctimas.

Pero el dato más alarmante es la impunidad absoluta, el informe reveló que entre 2019 y 2022 la Ciudad de México registró 100% de impunidad en delitos de desaparición forzada y cometida por particulares, al no existir una sola sentencia condenatoria en ese periodo.
Asimismo, en el documento se destaca que esta situación responde a fallas estructurales: investigaciones fragmentadas entre fiscalías, falta de personal especializado y recursos limitados. A ello se suma la persistencia de prácticas burocráticas y prejuicios, particularmente en casos de mujeres y menores, donde las autoridades suelen minimizar los hechos como ausencias voluntarias.

A nivel nacional, la crisis es igual de grave. México superó las 100 mil personas desaparecidas hasta 2022, con 9 mil 68 nuevos casos solo ese año, el más alto en registros. Además, más de 49 mil cuerpos permanecen sin identificar en servicios forenses.
Así, entre expedientes rezagados y familias que buscan sin apoyo, la desaparición en la capital y en el país se consolida como un delito sin castigo, donde la ausencia de justicia perpetúa el dolor.