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M. Flores
Ciudad de México. – Desde el año pasado la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema CDMX) anunció la rehabilitación de los embarcaderos en Xochimilco, que tras no lograr todas las contrataciones en tiempo y forma, reveló que el monto total del gasto público en estas obras superó los 187 millones de pesos, sin que sean notorias las mejoras prometidas.

El Informe de Avance Trimestral del año 2025 que presentó la Secretaría de Administración y Finanzas local (SAF CDMX) indicó que el monto que erogó la Sedema para la Rehabilitación de Embarcaderos de Xochimilco ascendió a 187.5 millones de pesos que provinieron del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México (Fomix).
Varios detalles sobre este gasto para embarcaderos aún están en la opacidad, debido a la falta de rendición de cuentas de la Sedema. La dependencia en octubre lanzó licitaciones para contratar a empresas responsables de las rehabilitaciones y hasta diciembre informó que no consiguieron alguna firma para intervenir los embarcaderos de Mixquic y Puerto Vallarta, ambos en Tláhuac, aún cuando el acuerdo inicial con los particulares precisaba que las obras durarían entre el 31 de octubre y el 31 de diciembre.
Antela la premura de los trabajos de rehabilitación que tuvieron que concluir antes de 2026, vía transparencia la Dirección de Supervisión de Obras de la Sedema informó que para el corte de enero el avance general de la rehabilitación era de 40 por ciento, con una estimación de que concluyan para el mes de mayo.
Actualmente el embarcadero que tiene más señas de intervenciones es el de Cuemanco, aunque el avance sea lento entre la promesa de la Sedema de reconstruir los locales comerciales, rehabilitar los núcleos sanitarios, zona de estacionamiento, entre otros espacios. Pese al gasto de la Sedema, problemas como la contaminación de los canales seguirá “la Sedema por el momento no tiene contempladas obras para mejorar canales de Xochimil” indicó la dependencia vía transparencia.
Sitios dónde aún no se observa el trabajo de la Sedema son los embarcaderos Nativitas, Las Flores y Zacapa, ubicados detrás de la Parroquia de Xochimilco, dónde el desgaste de los embarcaderos es evidente, mientras remeros, motociclistas y visitantes consumen bebidas alcohólicas, que supuestamente están prohibidas de ingerir en las trajineras.