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El 57 por ciento considera que la Copa del Mundo traerá más problemas que ventajas para la capital; inseguridad, agua, movilidad y gentrificación encabezan las preocupaciones ciudadanas
Ana E. Rosete
Ciudad de México.- A poco más de un año de que la Ciudad de México sea una de las sedes del Mundial 2026, el ánimo ciudadano luce dividido y con predominio del escepticismo. Una encuesta en las redes sociales de Diario Basta! reveló que el 57 por ciento de los participantes cree que el evento deportivo traerá más problemas que beneficios para la capital del país.
En contraste, el 39 por ciento opinó que la justa internacional sí dejará ventajas económicas, turísticas y de infraestructura, mientras que el 4 por ciento dijo no tener una postura definida.

La percepción negativa ocurre en medio de una ciudad golpeada por múltiples crisis urbanas que, para miles de habitantes, siguen sin resolverse y podrían agravarse con la llegada masiva de turistas y visitantes.
Entre los principales focos rojos aparece el desabasto de agua potable. Alcaldías como Iztapalapa y Tláhuac enfrentan desde hace años problemas de fugas, baja presión y cortes constantes.
Otro de los temas que más preocupa es la movilidad. Las fallas recurrentes, retrasos, saturación y denuncias por falta de mantenimiento en el transporte público. A ello se suman embotellamientos diarios, caos vial y obras inconclusas que complican los traslados en distintas zonas de la capital. Vecinos temen que durante el Mundial el sistema colapse aún más ante la alta demanda de transporte.
La inseguridad también permanece como una de las mayores inquietudes. Aunque las autoridades capitalinas presumen reducción en algunos delitos de alto impacto, ciudadanos continúan denunciando robos en transporte público, asaltos y presencia del crimen organizado en diversas zonas de la ciudad.
A esto se añade el fenómeno de la gentrificación y el aumento en el costo de vida. Colonias como Roma, Condesa, Juárez y Santa María la Ribera han registrado incrementos en rentas y servicios, desplazando a familias que ya no pueden costear vivir en esas zonas. Para algunos habitantes, el Mundial podría acelerar todavía más ese proceso debido al interés inmobiliario y turístico.
También persisten problemas ambientales como mala calidad del aire, acumulación de basura y escasez de áreas verdes en varias alcaldías. Organizaciones vecinales han señalado que antes de apostar por megaproyectos y espectáculos internacionales, la prioridad debería centrarse en mejorar servicios básicos y atender rezagos urbanos históricos.