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Habitantes de la colonia Jesús Carranza denuncian aumento de robos cometidos por motociclistas sobre Paseo Tollocan, incluso invaden banquetas para atacar a peatones
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La inseguridad continúa escalando en la capital mexiquense ante la falta de acciones contundentes por parte del gobierno municipal, encabezado por Ricardo Moreno, denunciaron vecinos de la colonia Jesús Carranza, quienes aseguran vivir bajo constante riesgo ante la presencia de motoasaltantes.
El caso más reciente ocurrió la noche del miércoles sobre Paseo Tollocan, donde una mujer fue interceptada por dos sujetos a bordo de una motocicleta, mientras esperaba un servicio de transporte por aplicación. Los agresores invadieron la banqueta para intentar despojarla de su teléfono celular, en un acto que evidencia la impunidad con la que operan estos grupos delictivos.

De acuerdo con el testimonio de la víctima, los hechos se registraron alrededor de las 20:30 horas. La rápida reacción de la mujer y la presencia de otra persona, evitaron que el robo se consumara; sin embargo, el episodio dejó en evidencia la vulnerabilidad de quienes transitan por la zona.
La situación se agravó cuando, tras el incidente, la afectada intentó comunicarse al número de emergencias 911 sin obtener respuesta. Las llamadas no lograron enlazarse, lo que incrementó la sensación de abandono institucional.
Vecinos consultados señalaron que este tipo de delitos se ha vuelto frecuente en el cruce de Tollocan y Jesús Carranza, donde motociclistas utilizan las banquetas como ruta para sorprender a peatones. Denuncian que no existe presencia policiaca constante ni operativos efectivos que inhiban estos actos.
“La autoridad no está haciendo su trabajo, aquí los asaltos son cada vez más comunes y nadie responde”, expresaron habitantes de la zona, quienes también acusaron que la administración municipal ha sido rebasada por la criminalidad.
Pese a las denuncias, aseguran que no hay estrategias visibles para contener el problema, lo que ha obligado a los ciudadanos a modificar sus rutinas por miedo a ser víctimas de la delincuencia.
Ante este panorama, la exigencia es clara: mayor vigilancia, patrullajes permanentes y acciones reales que garanticen la seguridad de quienes transitan diariamente por una de las vialidades más importantes del Valle de Toluca.