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Una madre de familia y su hijo menor fueron asesinados a balazos durante un asalto en la comunidad de Tecamachalco, la mujer intentó proteger a sus hijos, pero fue abatida
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La violencia volvió a cobrar la vida de una familia en el municipio de La Paz, donde la delincuencia actúa sin freno ante la evidente debilidad institucional.
Una mujer de 34 años y su hijo de 11 fueron asesinados a tiros durante un asalto, en un hecho que refleja el colapso de la seguridad pública bajo la actual administración municipal.
El ataque ocurrió la noche del viernes, en la Cerrada Xalapa, en la comunidad de Tecamachalco. La víctima caminaba con sus hijos rumbo a su vivienda cuando fueron interceptados por sujetos armados que intentaron despojarlos de sus pertenencias. En un acto desesperado, la madre se colocó frente a sus hijos para evitar el robo, sin imaginar que los agresores responderían con violencia letal.

Sin mediar palabra, los delincuentes abrieron fuego. La mujer y su hijo menor murieron en el lugar, mientras que la hija adolescente resultó gravemente herida. Fueron vecinos quienes solicitaron auxilio, ante la ausencia inmediata de elementos de seguridad. Paramédicos trasladaron a la menor a un hospital, donde permanece en estado crítico.
La escena, marcada por la sangre y la desesperación, evidenció nuevamente la falta de reacción de la policía municipal, cuya presencia fue tardía y limitada. Habitantes de la zona denunciaron que los patrullajes son escasos y que los robos se han vuelto cotidianos.
Este crimen se suma a una cadena de hechos violentos que han colocado a Los Reyes La Paz como uno de los municipios más inseguros del oriente mexiquense. Bajo la gestión de la alcaldesa Martha Guerrero, la estrategia de seguridad ha sido cuestionada por su ineficacia, al no contener el avance de la delincuencia.
Especialistas y vecinos coinciden en que la falta de coordinación, prevención y vigilancia ha generado un vacío de autoridad que hoy pagan las familias con su vida. La percepción es clara: el gobierno municipal ha sido rebasado, y la ciudadanía permanece expuesta en un territorio donde la impunidad parece norma.