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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
En el municipio de Ocoyocac el rugido de varios leones rompió la calma de la mañana en San Pedro Cholula y anunció una escena que vecinos describen como una pesadilla teñida de sangre. Un hombre identificado como Demetrio ingresó de manera ilegal al santuario conocido como Reserva Los Pinos y terminó gravemente herido tras ser atacado por los felinos.
De acuerdo con reportes preliminares, el sujeto logró brincar la barda del predio, que se encuentra bajo resguardo de autoridades por investigaciones recientes. Sin embargo, la situación se salió de control cuando el hombre abrió las jaulas donde permanecían varios leones. Los animales, alterados por la irrupción, reaccionaron con violencia. En cuestión de segundos se abalanzaron sobre el intruso, clavando garras y colmillos en su cuerpo. Testigos relataron que los rugidos y los gritos se mezclaron en un momento de terror.

“Iba caminando por la zona cuando escuché los rugidos y luego los gritos del hombre. Fue espantoso, parecía una película de horror”, narró un vecino que observó el movimiento de patrullas y ambulancias.
Durante el ataque, el perro que acompañaba a Demetrio fue atacado por los animales. El hombre, ensangrentado y con heridas profundas, logró arrastrarse hasta una jaula vacía y encerrarse para evitar que los leones terminaran de devorarlo.
La alerta movilizó a elementos de la Comisión Estatal de Parques Naturales, policías municipales, personal de la Fiscalía mexiquense y efectivos de la Guardia Nacional, quienes desplegaron un operativo para controlar a los felinos. Tras varios minutos de tensión lograron asegurar a los animales y rescatar al hombre, quien fue encontrado con graves lesiones en brazos, piernas y torso. Paramédicos lo trasladaron de emergencia a un hospital.
El lugar ya había sido asegurado días antes durante un cateo en el que fueron detenidas varias personas, por lo que autoridades investigan cómo el sujeto logró ingresar y abrir las jaulas.
Vecinos de la zona aseguran que el episodio dejó una escena difícil de olvidar. “Nunca habíamos escuchado algo así, parecía que los leones estaban cazando”, comentó una mujer visiblemente consternada.