Visitas
Cuauhtémoc, de 56 años y Mario, de 38 años, perdieron la vida en la colonia El Molinito, luego que fueran sorprendidos por un par de matones en una motocicleta
REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Las calles de El Molinito, en Naucalpan, quedaron pintadas de rojo, de color sangre, la de un padre e hijo que fueron privados de la vida por al menos 5 tiros perpetrados por dos sicarios desde una motocicleta en movimiento.
El homicidio doble ocurrió en el cruce de las calles 18 de Marzo y Encinos; los ahora occisos, Cuauhtémoc, de 56 años y Mario, de 38 años, se encontraban sobre la acera conversando con una mujer cuando se aproximaron los homicidas, quienes sin mediar palabra, disparan contra el padre, primero y luego el hijo, quienes cayeron fulminados por los impactos recibidos.

Tras el cobrade ataque, los perpetradores abandonaron el punto, generando terror entre las personas que presenciaron el crimen, incluyendo la mujer, que al ser testigo presencial, salió despavorida para refugiarse.
En un video que circula por redes sociales, se puede ver como uno el hijo, quien vio como dispararon a su progenitor, al percatarse del hecho, intenta perseguir a los agresores, pero solo da unos pasos cuando es repelido por algunos disparos que lo hacen caer inerte al asfalto, sin vida.
Tras escuchar las detonaciones, los transeúntes y demás comerciantes, aterrorizados, corren para refugiarse entre los comercios y donde el momento les permitía.

Al lugar arribaron elementos de la Policía municipal, uniformados estatales y de la Guardia Nacional (GN) con los servicios de emergencia quienes certificaron la muerte de ambos masculinos; aunque se realizó un cerco virtual de parte del C4 no hubo detenidos.
El Ministerio Público local y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ya abrieron la investigación correspondiente para esclarecer el móvil de este doble homicidio y conocer la identidad de los asesinos.
Aunque se desconocen las causas del ataque, extraoficialmente se habla de una disputa familiar por la propiedad de un terreno, según lo relatado por la hija y hermana de los fallecidos.