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El frío, los abrazos y los uniformes marcaron el amanecer en Iztapalapa y otras zonas de la capital, donde miles de niñas y niños iniciaron el ciclo escolar bajo temperaturas de hasta dos grados.
Javier Lether
Ciudad de México.– La temperatura fue de dos grados centígrados. Aunque el sol hizo acto de presencia en el cielo, no calentó: la neblina lo opacaba. Primero hubo silencio y pasos en la oscuridad. Después se escucharon voces, saludos, gritos y reencuentros.
El vapor salía de la boca de los niños, e incluso de los perros que los acompañaban. Cada palabra pronunciada era una pequeña nube blanca, una evidencia del congelador en el que se había convertido la ciudad. Las madres dieron besos, acomodaron prendas de vestir y repartieron bendiciones antes de que los niños cruzaran la puerta de la escuela.
A veces olvidamos que cuando somos jóvenes el tiempo pasa distinto, y uno o dos meses de vacaciones pueden significar una vida entera. Por eso mostraban tanta euforia al reencontrarse con amigos y vecinos.
Este lunes 12 de enero, millones de niñas y niños de educación básica regresaron a clases en la Ciudad de México en medio de uno de los amaneceres más fríos del invierno. En la colonia Ejército de Agua Prieta, en Iztapalapa, los estudiantes llegaban acompañados por sus padres: algunos todavía en pijama, otros sobre motocicletas, envueltos en chamarras, bufandas y gorros.
Frente a la Escuela Secundaria Técnica 114, policías capitalinos vigilaban el acceso como parte del operativo Regreso a Clases 2025-2026, implementado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana para evitar dobles filas, caos vial y riesgos para peatones.
Entre las 6:30 y las 7:00 de la mañana comenzó el desfile de uniformes ocultos por el frío. Debajo de los abrigos seguían estando los pantalones caqui de deportes, las faldas con medias blancas, los zapatos escolares. Muchos se abrazaron. Estaban felices. “Vienen con una energía muy bonita”, dijo una profesora en la entrada del plantel.
El regreso ocurrió bajo condiciones climáticas adversas. La Secretaría de Protección Civil activó alertas amarilla y naranja en al menos siete alcaldías, con temperaturas de entre uno y seis grados centígrados, debido al paso del frente frío número 27, que también provocó lluvias y rachas de viento.
A nivel nacional, la Secretaría de Educación Pública informó que este lunes regresaron a las aulas 23.4 millones de estudiantes de educación básica y más de 1.2 millones de docentes en más de 231 mil escuelas públicas y privadas del país.
Las autoridades recomendaron evitar exposiciones prolongadas al frío y extremar cuidados con niñas y niños. Pero en las banquetas, en las mochilas cargadas y en los saludos largos, el invierno quedó en segundo término.
“Qué raro es que los jóvenes siempre piensen que el mundo está contra ellos cuando, en realidad, es el único momento que está completamente a su favor”, escribió alguna vez la periodista Mignon McLaughlin. Y quizá por eso, entre neblina, uniformes y abrazos, este regreso a clases no fue solo el inicio del ciclo escolar, sino también el recordatorio de que ahí caminan —todavía con sueño y bufanda— quienes mañana serán médicos, periodistas, biólogos, arquitectos o artistas, y quienes, sin saberlo aún, están empezando a construir el país que vendrá.