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Redacción
Grupo Cantón
Ciudad de México.– El diputado federal del PAN, Federico Döring, cuestionó el incremento de recursos que se le otorgaron a la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el Presupuesto 2027, que pasaría de 523 mil 858 millones a 576 mil 632 millones de pesos, lo que equivale un aumento del 10 por ciento, argumentando que “el gobierno no da el ancho” y que México es “vergüenza mundial en educación”.
Sin embargo, las cifras exhiben una realidad incómoda para Acción Nacional: durante los sexenios que fueron encabezados por los panistas se registraron los peores resultados educativos en evaluaciones internacionales como PISA, donde México quedó rezagado en materias como matemáticas, lectura y ciencias.

El discurso crítico del partido blanquiazul contra el modelo educativo del actual Gobierno Federal contrasta con su propio historial de fracaso, pues bajo las administraciones de Vicente Fox y Felipe Calderón se abandonó la cultura de evaluación y se debilitó la capacidad institucional para medir aprendizajes.
Döring acusó que las evaluaciones diagnósticas de la Nueva Escuela Mexicana carecen de alcance, pero omitió reconocer que fue el PAN quien dejó al país sin referentes sólidos, tras el debilitamiento de instrumentos como ENLACE y EXCALE.
A su vez, la diputada blanquiazul, Laura Álvarez, advirtió que el rezago educativo de hoy será el gran problema de mañana, pero su partido carga con la responsabilidad de haber normalizado ese rezago. Escuelas deterioradas, falta de inversión y ausencia de políticas de continuidad marcaron los gobiernos panistas, que hoy pretenden erigirse como defensores de la educación pública.
Mientras Acción Nacional exige resultados, su pasado lo condena: México arrastra una generación con deficiencias en lectura, matemáticas y pensamiento crítico, producto de años de abandono institucional. El PAN critica, pero olvida que bajo su gestión la educación mexicana se desplomó y quedó marcada como una vergüenza internacional.
