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JUAN R. HERNÁNDEZ
GRUPO CANTÓN
Ciudad de México.- El caso Alejandro Moreno alcanzó un nuevo nivel, pues desde la Cámara de Diputados se pide que avance el proceso de desafuero en su contra, pues se cuentan con cinco carpetas de investigación, un presunto daño por 83.5 millones de pesos y propiedades cuyo valor podría superar los 500 millones, así lo señaló Arturo Ávila, vocero de Morena en San Lázaro, sin embargo, dicha situación generó que el diputado plurinominal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carlos Gutiérrez, lo increpara.
El choque, durante la sesión de la Comisión Permanente, ocurrió en el Patio del Federalismo del Senado, donde discutieron por presuntos vínculos entre políticos y grupos criminales, así como por señalamientos contra el dirigente priísta Moreno Cárdenas.

En entrevista durante la Comisión Permanente, el legislador morenista aseguró que la Sección Instructora deberá acelerar el análisis de la solicitud contra el dirigente nacional del PRI y sostuvo que “nadie debería estar protegido por el manto del fuero constitucional”.
Ávila enumeró propiedades atribuidas a Moreno y cuestionó los precios reportados en algunas operaciones. Mencionó una casa adquirida en 2014 por 2.5 millones de pesos y otra declarada en 7.2 millones, pero que, según afirmó, dentro de una carpeta de investigación habría sido valuada en 127 millones.
También señaló terrenos en Campeche Hills y Champotón, incluido uno de 305 mil 979 metros cuadrados presuntamente adquirido por 100 mil pesos.
Además, citó una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad sobre una red de 35 casas y terrenos vinculados con familiares del priista. El morenista calificó a Alito Moreno de traidor a la patria, al acusarlo de acudir ante autoridades estadounidenses para cuestionar decisiones tomadas en México.
Gutiérrez Mancilla encaró al morenista y lo retó a repetir sus acusaciones. La discusión escaló hasta los empujones. “No me toques”, advirtió Ávila, mientras el tricolor respondió: “¿Me vas a mandar a matar?”, seguido de expresiones ofensivas. En tanto, el diputado Ávila lo acusó de ser “porro de Alito”, y Gutiérrez lo llamó “porro” y “narco”.
El episodio se suma a otros encontronazos. En noviembre de 2025, Gerardo Fernández Noroña lo señaló como uno de los legisladores que participaron en una agresión en el Senado, calificándolo de “golpeador disfrazado de legislador”.
En mayo de 2026, sostuvo otra confrontación con el diputado morenista Zenyazen Escobar, que también derivó en empujones y un intento de pelea contenido por otros legisladores.