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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
El Sistema Cutzamala alcanzó 75.58 por ciento de almacenamiento después de las lluvias recientes, una recuperación favorable que, sin embargo, no garantiza que el agua llegue de manera continua a los hogares del Valle de México.
De acuerdo con el reporte de la Comisión Nacional del Agua correspondiente al 9 de agosto, las tres principales presas contabilizaron alrededor de 591 millones de metros cúbicos.

El comportamiento reciente también muestra que disponer de altos porcentajes no elimina por sí solo la vulnerabilidad del abastecimiento.
En enero de 2026, el conjunto alcanzó 90.7 por ciento, su mayor registro de los últimos seis años.
Las precipitaciones permiten recuperar las reservas después de periodos críticos, pero garantizar agua en los hogares exige que esa disponibilidad pueda conducirse y distribuirse eficientemente.El nivel aumentó respecto al 73.81 por ciento registrado al comenzar el mes.
Valle de Bravo presentó la mayor proporción, con 82.33 por ciento y 324 millones de metros cúbicos; Villa Victoria llegó a 71.74 por ciento, con 133 millones, mientras El Bosque se ubicó en 65.93 por ciento, también con aproximadamente 133 millones.
La recuperación confirma una mayor disponibilidad en las fuentes de abastecimiento, pero no resuelve automáticamente las deficiencias que enfrentan usuarios en zonas donde el servicio depende también de infraestructura municipal, bombeo, depósitos, tuberías y redes secundarias.
El Cutzamala aporta alrededor de una cuarta parte del agua potable consumida en el Valle de México. Por ello, incluso con presas recuperadas, el suministro doméstico continúa sujeto a otras fuentes y a la capacidad de los sistemas locales para conducir el recurso hasta las viviendas.
La diferencia entre almacenamiento y disponibilidad en las llaves resulta relevante para las familias que padecen interrupciones, baja presión o dependen de mecanismos alternativos cuando las redes no ofrecen continuidad.
La infraestructura del Cutzamala incluye siete presas entre Michoacán y el Estado de México, además de seis macroplantas de bombeo, 205.7 kilómetros de tuberías, 72.55 kilómetros de canales abiertos y 44 kilómetros de túneles.