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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
Las fuertes lluvias registradas desde la tarde del domingo, hasta la tarde del lunes volvieron a generar afectaciones para habitantes del oriente del Estado de México, donde escurrimientos, acumulaciones de agua y el incremento en el caudal de corrientes superficiales complicaron la movilidad y pusieron en alerta a familias asentadas en puntos vulnerables.
Chalco, Valle de Chalco, La Paz, Ixtapaluca y Amecameca concentraron los principales problemas derivados de las precipitaciones, acompañadas en algunos puntos por actividad eléctrica y granizo.

En Lomas de San Sebastián, municipio de La Paz, habitantes reportaron corrientes que descendieron por las pendientes y arrastraron lodo y piedras. La situación dificultó el tránsito y generó preocupación entre residentes ante la posibilidad de que el nivel siguiera aumentando.
En Chalco y Valle de Chalco, diversas vialidades presentaron acumulaciones que afectaron la circulación. Estas demarcaciones han enfrentado episodios recurrentes durante las temporadas de precipitaciones, por lo que habitantes demandaron fortalecer las labores de desazolve y limpieza de sistemas pluviales.
Amecameca también registró granizo y escurrimientos, mientras las autoridades mantuvieron vigilancia sobre cauces y zonas de ladera ante posibles incrementos en los niveles por la continuidad del temporal.
Protección Civil estatal dio seguimiento a las condiciones de los municipios afectados y recomendó evitar el cruce de calles cubiertas por agua, principalmente cuando exista corriente, debido al peligro que representan hundimientos, obstáculos o desniveles ocultos.
El Servicio Meteorológico Nacional atribuyó las condiciones a sistemas atmosféricos que favorecen el ingreso de humedad y la formación de tormentas en el centro del país, con posibilidad de descargas eléctricas y caída de granizo.
Para las familias, el problema no termina cuando disminuye la intensidad de las precipitaciones. Habitantes de comunidades afectadas reclaman medidas preventivas permanentes para reducir la exposición de viviendas, automóviles y patrimonio ante nuevos episodios.
La preocupación aumenta porque la temporada de lluvias continúa y nuevas precipitaciones pueden volver a elevar los niveles en vialidades y corrientes. Los residentes demandan que ayuntamientos y dependencias responsables intervengan drenajes y puntos críticos antes de que otra tormenta provoque mayores daños.