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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La incertidumbre por la posible desaparición de diversos servicios de rehabilitación en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicada en la colonia San Salvador Tizatlalli, en Metepec, llevó este viernes a un grupo de adultos mayores y derechohabientes a manifestarse para solicitar que las terapias continúen y que las autoridades informen con claridad sobre el futuro de la atención médica que reciben.
Los inconformes señalaron que desde hace varios años acuden de manera constante a esa unidad para recibir tratamientos gratuitos de Gerontología, Fisioterapia, Acupuntura y Quiropráctica, indispensables para atender padecimientos relacionados con la movilidad, el dolor crónico y procesos de recuperación física. Explicaron que esos servicios representan una parte esencial de su tratamiento y contribuyen a mantener su autonomía y calidad de vida.

De acuerdo con los pacientes, recientemente fueron informados de que el inmueble será sometido a trabajos de rehabilitación; sin embargo, aseguraron que también se les comunicó la posibilidad de que dichas áreas de atención dejen de operar de manera definitiva. Hasta el momento, indicaron, el instituto no ha emitido información oficial que confirme o descarte esa versión, situación que ha incrementado la preocupación entre quienes dependen de estas consultas.
Los manifestantes afirmaron que una eventual cancelación o traslado de los servicios afectaría principalmente a personas de la tercera edad con dificultades para desplazarse, ya que la clínica representa el centro de atención más cercano a sus hogares. Explicaron que muchos requieren el apoyo permanente de familiares para acudir a sus citas médicas, por lo que trasladarse a otra unidad implicaría mayores gastos, tiempos de recorrido y complicaciones para continuar con los tratamientos.
Durante la protesta, los derechohabientes insistieron en que la rehabilitación física forma parte del derecho a la salud y que estos programas no deben desaparecer por la remodelación del inmueble. Consideraron que cualquier adecuación en la infraestructura debe realizarse sin afectar la continuidad de la atención a los pacientes que diariamente requieren este tipo de servicios especializados.
Con pancartas colocadas en el acceso principal de la clínica, los asistentes solicitaron ser recibidos por representantes del IMSS para conocer el alcance de las obras y obtener una garantía de que las terapias continuarán brindándose, ya sea en el mismo inmueble o mediante un esquema que evite la interrupción de los tratamientos.