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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La percepción de inseguridad continúa marcando la vida cotidiana de los habitantes de Chalco, donde vecinos y usuarios de redes sociales sostienen que la realidad en las calles contradice el discurso oficial sobre una presunta reducción de la delincuencia.

Robos a transeúntes, despojo de vehículos, asaltos cometidos por motociclistas armados y hurtos de autopartes siguen siendo reportados de manera constante en diversas colonias del municipio.
Aunque la presidenta municipal, Abigail Sánchez Martínez, ha asegurado públicamente que su estrategia de seguridad ha permitido disminuir la incidencia delictiva, los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y las denuncias ciudadanas muestran un panorama distinto. Tan solo en abril y mayo se mantuvieron 62 denuncias por robo con violencia a transeúnte, equivalente a un promedio de dos casos diarios, sin considerar aquellos delitos que nunca llegan al Ministerio Público.
Durante ese mismo periodo, el robo en transporte público pasó de seis a siete denuncias; los homicidios cometidos con arma de fuego aumentaron de dos a tres, mientras que los casos de despojo crecieron de 14 a 17 carpetas de investigación.
Los habitantes también han documentado mediante videos la actuación de grupos delictivos que operan en motocicletas. En colonias como Jardines de Chalco, La Conchita y Los Héroes se han difundido imágenes donde los responsables consuman varios asaltos en pocos minutos e incluso realizan disparos para intimidar a las víctimas antes de escapar sin ser detenidos.
Otro problema recurrente es el robo de llantas de vehículos estacionados. Esta misma semana, residentes de la colonia Casco de San Juan denunciaron que tres automóviles amanecieron sobre tabiques después de que delincuentes retiraran los neumáticos durante la madrugada, pese a que la comandancia de Seguridad Pública Municipal se encuentra a escasa distancia.
Los vecinos sostienen que la rotación de mandos policiales —tres comisarios en año y medio de administración— no se ha traducido en mejores resultados. Por el contrario, consideran que la falta de vigilancia y la limitada capacidad de respuesta continúan favoreciendo la operación de la delincuencia, mientras la ciudadanía enfrenta diariamente riesgos que contrastan con el mensaje oficial.