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REDACCIÓN
GRUPO CANTÓN
La disminución y deterioro de la vegetación urbana se ha convertido en una de las principales preocupaciones para habitantes de diversas colonias de Toluca, quienes aseguran que la falta de atención por parte de las autoridades ha provocado la pérdida constante de ejemplares que durante años formaron parte del entorno de sus comunidades.

Vecinos de zonas como Seminario, San Juan Tilapa y Rancho San Diego señalaron que cada temporada observan más árboles secos, inclinados o afectados por plagas, sin que exista una intervención oportuna para su recuperación.
Explicaron que la situación no sólo impacta la imagen urbana, sino que también reduce los espacios de sombra y contribuye al aumento de la temperatura en áreas habitacionales.
De acuerdo con información municipal, en la capital mexiquense existen alrededor de 68 mil ejemplares distribuidos en espacios públicos. Sin embargo, especialistas y ciudadanos advierten que la cantidad resulta insuficiente frente al crecimiento de la población y la expansión de las zonas urbanizadas.
El diagnóstico más reciente sobre vegetación urbana revela que miles de individuos presentan distintos niveles de afectación sanitaria. Entre los problemas más frecuentes destacan la presencia de muérdago y el ataque de insectos que dañan la corteza, condiciones que debilitan progresivamente a las especies hasta provocar su muerte.
A este panorama se suma la escasez de agua registrada durante los últimos años. Habitantes consultados afirmaron que gran parte de la vegetación depende únicamente de las lluvias estacionales, debido a que los trabajos de hidratación son limitados o inexistentes en numerosas colonias. En algunos casos, los propios residentes realizan jornadas para suministrar agua con recursos propios.
También manifestaron inconformidad por la forma en que se desarrollan algunas labores de conservación. Indicaron que existen ejemplares secos que permanecen durante largos periodos sin ser retirados y que varias campañas de plantación no han generado los resultados esperados debido a la selección inadecuada de especies o a la falta de seguimiento posterior.
Frente a esta problemática, habitantes de distintas comunidades comenzaron a organizar recorridos y reportes vecinales para identificar puntos críticos. Además, solicitaron a las autoridades municipales la implementación de un programa permanente que contemple evaluación técnica, control fitosanitario, sustitución de ejemplares irrecuperables y acciones preventivas durante las temporadas de estiaje.
Los colonos consideran que la conservación del patrimonio vegetal debe atenderse como una prioridad debido a los beneficios que aporta en la regulación climática, la captación de contaminantes y la mejora de las condiciones de vida en las zonas urbanas. Por ello, demandan una respuesta inmediata que permita detener el deterioro y garantizar la recuperación de los espacios verdes en la ciudad.