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César A. Muñoz
Ciudad de México.- Personas que viven en las zonas altas del sur de la capital del país tuvieron que trabajar de manera normal durante la inauguración del Mundial de Futbol, por lo cual enfrentaron afectaciones directas en sus traslados debido al cierre del Tren Ligero, saturación del transporte, cierres viales y desvíos en la zona del Estadio Azteca.

En entrevista para Diario Basta!, Pedro Sánchez, habitante de La Noria, relató: “Salí a las 4 de la mañana porque si no, no llego, pero aun así fue imposible, todo estaba saturado, no es solo el tiempo, es el cansancio, uno ya esta agotado del trabajo antes de empezar la jornada. Uno no falta porque quiere, falta porque no hay forma de llegar a tiempo sin gastar más de lo que gana”.
Por su parte, Rodo Mijangos, un vecino que vive cerca de la estación Tasqueña del Metro, declaró: “Si normalmente hago una hora, hoy me hice casi tres, es desesperante porque ya no sabes por dónde moverte”. A su vez, Leonardo Méndez, un colono de esa misma zona, relató: “Se me complicó muchísimo pasar por el Azteca, todo estaba cerrado o detenido, no avanzaba nada, tuve que caminar 20 minutos para tomar un taxi”.
El Sistema de Transporte Eléctrico (STE) reporta que el Tren Ligero Tasqueña–Xochimilco moviliza 100 mil usuarios diarios, uno de los principales ejes de conexión.
Trabajadores afectados principalmente de las colonias de: San Miguel Topilejo, Ajusco y, Santo Tomás. Junto con San Andrés, Villa Milpa Alta y San Lorenzo Tlacoyucan.
De acuerdo con la Secretaría de Movilidad (SEMOVI), más del 60% de los viajes diarios que se registran en la CDMX las realizan los habitantes de Xochimilco, Milpa Alta, Tlalpan y Magdalena Contreras, donde los traslados dependen de pocos corredores de conexión hacia el centro.
“Tuve que levantarme como dos horas antes de lo normal, si no, simplemente no llego, el Tren Ligero cerrado nos afectó mucho, porque es la conexión directa, hoy todo fue más lento y más caro”, señaló Karina Velazco.
“Terminé tomando taxi porque ya no pasaba nada, pero es dinero que no tenía contemplado, no todos tenemos para pagar taxi o moto, pero si no lo haces, simplemente no llegas a trabajar”, aseguró Efrén Ramírez.
En varios casos, los traslados obligaron a combinar transporte público con caminatas o servicios privados, ante la falta de continuidad en las rutas habituales.
A ello se suma que el cierre del Tren Ligero redujo aún más las opciones de conexión desde las zonas altas hacia el sistema de Metro, obligando a los usuarios a caminar varios kilómetros o buscar rutas alternas que también se vieron saturadas durante la jornada
El problema se concentra en el cruce de la zona del Estadio Azteca, donde cierres, desvíos y la alta concentración de personas han reducido la fluidez vial, obligando a los habitantes de zonas altas a modificar sus trayectos cotidianos para poder llegar a sus labores en la capital.
En este contexto, el traslado fue una carga adicional para miles de trabajadores del sur de la ciudad, quienes deben destinar más tiempo, más dinero y más esfuerzo para cumplir con una jornada laboral.