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Redacción
Grupo Cantón
Ciudad de México.- La guerra política en la alcaldía Xochimilco volvió a encenderse y ahora alcanzó directamente a José Carlos Acosta, exalcalde de la demarcación y actual titular de la Dirección General de Administración de Personal y Desarrollo Administrativo, quien ofreció una tibia respuesta ante las acusaciones por presunta operación política desde oficinas gubernamentales.

El conflicto escaló luego de que trabajadores y funcionarios señalaran supuestos actos de “golpeteo”, “traición” y “guerra sucia” presuntamente organizados desde el área de Capital Humano, utilizando incluso recursos y estructura institucional para influir en disputas internas de la demarcación.
La reacción de Acosta Ruíz llegó mediante un comunicado mal redactado, sin fecha oficial y firmado también por la directora ejecutiva de Política y Relaciones Laborales, Reyna Ramírez Borja. En el texto, ambos rechazaron categóricamente cualquier participación en campañas de desprestigio o maniobras políticas contra servidores públicos de Xochimilco.
Sin embargo, lejos de apagar el incendio político, el documento generó más cuestionamientos entre trabajadores de la alcaldía, quienes consideraron insuficiente la postura del exalcalde y señalaron que nunca aclaró el presunto uso de personal y recursos públicos para operar políticamente desde Capital Humano.
Las acusaciones surgieron luego de publicaciones realizadas en redes sociales por Israel Díaz Vallarta, JUD de Calificación de Infracciones, y Marta Patricia Ortiz Pérez, subdirectora de Asuntos de la Tenencia de la Tierra, quienes denunciaron presiones, ambiciones personales y una supuesta estrategia de desgaste político impulsada desde oficinas administrativas.
Aunque Acosta Ruíz aseguró actuar “con ética pública y responsabilidad”, además de pedir pruebas a quienes lo señalan, trabajadores de la propia alcaldía observaron con sospecha la inmediata aparición de numerosos mensajes de respaldo en redes sociales.
“Apoyo total al licenciado Acosta”, “excelentes servidores públicos” y “siempre han defendido a los trabajadores”, fueron parte de los comentarios replicados de manera simultánea, lo que alimentó versiones sobre una posible movilización interna de empleados cercanos a Capital Humano para contener el daño político.