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César A. Muñoz
Ciudad de México.- Las fuertes lluvias que golpearon recientemente a la Ciudad de México volvieron a exhibir el colapso del drenaje capitalino. Tan sólo en la CDMX existen dos mil 750 puntos considerados de alto riesgo de inundación y la alcaldía Cuauhtémoc concentra gran parte de los encharcamientos se agravan por basura, coladeras obstruidas y falta de mantenimiento al sistema hidráulico.

La responsabilidad es directamente contra la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE), encabezada por Raúl Basulto Luviano, quien intervino en la repavimentación del programa “Cualli Ohtli”, donde el Gobierno capitalino destinó cuatro mil millones de pesos rumbo al Mundial 2026, para rehabilitar avenidas principales, mismas obras de repavimentación terminaron “tapando” o reduciendo coladeras clave para el desagüe.
Las obras fueron mal ejecutadas y hoy el agua tarda horas en bajar. “Gastaron millones para dejar peor el drenaje. Se ve bonito arriba, pero abajo está colapsado”, reclamó Roberto Sánchez, comerciante.
En entrevista y recorrido de Diario Basta las principales denuncias se concentran en vialidades como Pino Suárez, Uruguay, 16 de Septiembre y el corredor de 20 de Noviembre, “Taparon las coladeras con el pavimento nuevo y ahora todo se inunda, parece que nunca revisaron cómo iba a correr el agua”, denunció Verónica Salas.
El problema ya comenzó a afectar negocios, peatones, automovilistas e incluso al Congreso de la CDMX. “Cada año es lo mismo, pero ahora está peor, hacen obras rápidas para presumir una ciudad moderna”, señaló Jorge Téllez.
Mientras la Ciudad de México busca proyectarse rumbo al Mundial, el Centro Histórico enfrenta una realidad completamente distinta: coladeras obstruidas, drenajes saturados y calles que colapsan con las primeras lluvias.