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La presidenta fija postura: cooperación sí, subordinación no; Fiscalía analizará pruebas y actuará conforme a ley, sin encubrimientos ni presiones externas indebidas
Por Juan R. Hernández
Ciudad de México.- En un mensaje contundente, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó cualquier intento de injerencia extranjera tras la difusión, por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, de acusaciones contra 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos autoridades en funciones de Sinaloa.
La mandataria detalló que el 28 de abril por la noche la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió solicitudes de detención provisional con fines de extradición, mismas que fueron turnadas a la Fiscalía General de la República (FGR) conforme al marco legal vigente.
Sin embargo, subrayó que la publicación de cargos por parte de autoridades estadounidenses, incluyendo un documento denominado “acusación de reemplazo bajo reserva”, generó un extrañamiento formal debido a la confidencialidad que rige estos procesos internacionales.

La FGR, precisó, ya analiza la documentación para determinar si existen elementos probatorios suficientes que justifiquen acciones legales en México.
Paralelamente, abrió una investigación para verificar la solidez jurídica de las imputaciones. Sheinbaum fue enfática: en México nadie está por encima de la ley. “Si hay pruebas contundentes, se actuará conforme a derecho. No vamos a cubrir a nadie”, sentenció. No obstante, advirtió que sin evidencia clara, las acusaciones podrían tener un trasfondo político.
“México establece relaciones de iguales con todas las naciones, nunca de subordinación”, afirmó. Reiteró que su gobierno no permitirá presiones externas ni decisiones impuestas desde el extranjero.

La postura oficial, remarcó, se sostiene en tres ejes: verdad, justicia y defensa de la soberanía nacional. “Bajo ningún motivo vamos a permitir la intromisión en asuntos que competen exclusivamente al pueblo de México”, concluyó.